Por estas fechas en el barrio de
San Lorenzo mucha gente tiene los establecimientos cerrados, unos porque se van
de veraneo y otros porque les da vergüenza que les digan que si no se han ido; la
realidad es que casi todos cierran y el barrio está como muerto. Y es que, la
orilla que hace, es para estar muertos, pues hay días que tenemos hasta
cuarenta y tantos grados a la sombra y a eso sólo están acostumbrados los que
son de Córdoba, y quizás porque no decirlo los que no tienen más remedio que
aguantarse.
Ha pasado la festividad de San
Lorenzo, en la que el barrio ha sido un trasiego de gente de Córdoba y de fuera
de nuestra ciudad, que han venido por estos lares para recordar sus raíces.
Según el sacristán Pepe Bojollo, que desde 1942, está al servicio de la Parroquia , daba alegría
de encontrarse con gente antigua de la Calle Abejar , de las Costanillas, del Jardín del
Alpargate, del Dormitorio, de la Piedra Escrita , de la Calle María
Auxiliadora, del Arroyo San Lorenzo, de la Calle Roelas , del
Cerro de la Golondrina ,
del Pozanco, de San Rafael, de la Calle
Montero , de la
Calle el Cristo, en fin de todo el barrio; el simpático
sacristán decía, me han dado más besos y abrazos que todos los días de mi vida.
Pero hoy día 13 y Martes, el
desfile por la Parroquia
en torno a la imagen de la
Virgen de los Remedios, ha roto todas las estadísticas
habidas y por haber. Según cálculos estimados por los procedimientos de Colas, han
sido entre 10.500 y 12.000 personas las que han visitado a la Virgen. Desde
primeras horas de la mañana ( a las 7.15 de la mañana), una ingente columna
humana en su gran mayoría mujeres, de forma libre y sin que nadie les obligara
han creído correcto el pasar por la
Iglesia de San Lorenzo, para visitar a la Virgen de los Remedios y
pedirle lo que a ellas se les haya ocurrido. Muchas con toda seguridad le
habrán pedido trabajo para los suyos.
La vendedora de flores Carmeli “La Chivera ” nos decía que
ella no se podía quejar y que hasta los que venden cupones de la ONCE , han batido records. Y
es que hay mucha necesidad y se palpa en el ambiente de esta Córdoba, castigada
por el calor y el paro que aún hace más insoportable el verano.
En el bar de Casa Millán en el
Corazón de San Juan de Letrán, han entrado dos mujeres que en su día fueron
vecinas de la la “saga” de los Veras y han querido tomar café nada más que por recordar
que sus padres nacieron en la
Calle los Frailes. Ellas, con ya cierta edad, recordaban que
sus padres entraban en esta Taberna cuando aún estaba la plaza empedrada y todas
las calles de alrededor igualmente estaban de piedras. En esta Taberna, el
Padre de los Millán, Antonio, te vendía el vino
de Bodegas Campos, que te lo ofrecían sobre aquellos veladores de madera y de
color color rojo, en unos botellínes a los que les cogía poco más de dos vasos
de vino. Por esta Taberna han pasado todos los hermanos Millan, Francisco, Antonio, Alfonso, Pepe, incluidos todos
sus cuñados. De la familia a nivel de hermanos, sólo queda el Manolo “El Picholo” el
varón más joven y su hermana la más pequeña de todos. Parece que fue ayer
cuando esta muchacha, en aquel puesto de leche que había enfrente del Cine
Astoria, repartía leche por el barrio.
Todo esto, el día de San Lorenzo,
la Virgen de
los Remedios, Casa Millán, que no es
Cabo Pino por cierto, y el Paro con mayúsculas que padece Córdoba, nos hace
llegar a la siguiente reflexión:
A Don Juan Carlos:
“Majestades, a Vds. Les vimos por
primera vez en su visita a la fábrica de Cenemesa en Córdoba, allá por el 29 de
Abril de 1964, Días antes habían asistido Vds, en la Catedral de Córdoba, a los funerales que se celebraron por las victimas del autobús de Aucorsa que cayó al río Guadalquivir en la tarde del domingo día 26, a las 4 de la tarde. El chófer de aquel autobús Wenceslao, precisamente había hecho su último servicio en fábrica el sábado anterior al mediodía, llevando el autobús que hacía el servicio del personal empleado Fábrica-Cañero, recorrido en el que la simpatía de Enrique Repullo, le hizo reír bastante a este agradable conductor.
Afortunadamente sus llegada a fábrica coincidió con la superación de los problemas laborales que habían suscitado los "REAJUSTES DE NÓMINAS" , con motivo de la subida del salario mínimo a 1800 pesetas; subida que se había dado un año antes. (enero de 1963).
Efectivamente aquella subida fue aprovechada por la empresa para indicar que ella ya pagaba entre sueldo base, primas e incentivos el siguiente Salario Mínimo, lo que motivó una reacción de los trabajadores liderados fundamentalmente por la gente "De las Cortinas" que era como se denominaba a la Sección de Soldadura de Aparellaje, liderada por Blas Pérez Poyato y Rafael Conejo Córdoba, que fueron los PRIMEROS TRABAJADORES EN FÁBRICA, que se atrevieron a reclamar lo que consideraban sus derechos adquiridos, y para ello platearon una protesta de "bajo rendimiento" que sólo fue secundado por Aparellaje. El resto de la fábrica, incluida la importante División de Transformadores apenas se percató de nada. Al final la fábrica accedió a solucionar el problema con otra óptica favorable a todos los trabajadores.
Recuerdo que entraron ustedes por la puerta dela Electro
Mecánicas y después de visitar aquella espléndida fábrica
orgullo de Córdoba, pasaron ustedes a visitar la nuestra algo más pequeña pero
de entrañables recuerdos. Pasaron ustedes por el Fichero de Fábrica I, en donde
estaban de listeros, Francisco Vázquez y José Madueño. Allí les esperaban el
director de Fábrica don José Cristóbal Sánchez Mayendía, don Tomás López
Mezquita, don Modesto Rodríguez y el Sr. Ordiales, jefe de Administración. Luego
pasaron ustedes el Fichero de Fábrica II, a donde estaban de listeros Florentino
y el padre de los Herreras, pero el que os llamó más la atención fue el
simpático guarda-barreras, Faustino Blanco Medina, (que combatió en el lado
republicano), que le cogió a usted de forma efusiva las manos y no se las quería ni
soltar. Luego ya en el jardín de la palmera y cerca de la puerta de
Herramental, se acercaron a saludarle una serie de trabajadores que estaban de
descanso, encabezados por Juan Molina,
Florencio Lorente, Ángel García, Pepe Roldán, Vicente Rojo y Ángel Roldán Bermudo,
que seguramente iba para caja. Los demás observamos la escena desde la puerta
del taller de Trafos junto a Luis Vélez Vargas y Pepito Maestre, que habían
salido al ruido y a la espectacción. Por cierto a Juan Molina, lo hizo usted muy
feliz por haberle dado la mano, hasta el punto que desde ese día en adelante
pasamos a llamarle “El amigo del Príncipe Juan Carlos”. Aquel día tanto la
princesa como usted fueron para muchos de nosotros, un aire nuevo de ESPERANZA,
por muchas cosas.
Afortunadamente sus llegada a fábrica coincidió con la superación de los problemas laborales que habían suscitado los "REAJUSTES DE NÓMINAS" , con motivo de la subida del salario mínimo a 1800 pesetas; subida que se había dado un año antes. (enero de 1963).
Efectivamente aquella subida fue aprovechada por la empresa para indicar que ella ya pagaba entre sueldo base, primas e incentivos el siguiente Salario Mínimo, lo que motivó una reacción de los trabajadores liderados fundamentalmente por la gente "De las Cortinas" que era como se denominaba a la Sección de Soldadura de Aparellaje, liderada por Blas Pérez Poyato y Rafael Conejo Córdoba, que fueron los PRIMEROS TRABAJADORES EN FÁBRICA, que se atrevieron a reclamar lo que consideraban sus derechos adquiridos, y para ello platearon una protesta de "bajo rendimiento" que sólo fue secundado por Aparellaje. El resto de la fábrica, incluida la importante División de Transformadores apenas se percató de nada. Al final la fábrica accedió a solucionar el problema con otra óptica favorable a todos los trabajadores.
Recuerdo que entraron ustedes por la puerta de
Hoy Alteza, desgraciadamente no
podrá ver prácticamente nada de aquello que visitó o le enseñaron, porque de la
gran mayoría de aquello nada queda. De un conjunto total (Secem + Cenemesa) de
unos 4.500 trabajadores, apenas quedan 450 operarios entre las dos fábricas y
eso se deja claramente notar en el paro que nos atosiga.
Pero Alteza, por el grato
recuerdo de ESPERANZA que representó aquella visita para muchos de nosotros, le
pedimos que dejando un año por lo menos la costumbre de ir a veranear a Palma
de Mallorca, veranee Vd. en Córdoba. Aquí no podrá venir en Barco, porque el Río
Guadalquivir, con toda la historia que tiene, a su paso por nuestra ciudad se
convierte en el único río de toda España, en el que no se ve ni una simple
barca ni un remo en todo su recorrido. Unos dicen que son los políticos, otros
que son los ecologista, la verdad que para los cordobeses, es de vergüenza como
está de abandonada toda la zona del río y como muestra se pueden contemplar las
escalerillas de la popular barca de la Ribera.
Pero a pesar de esta desgracia, Majestad, usted podrá venir
en el AVE.
Córdoba, el único inconveniente
que tiene son sus cuarenta y cuatro grados a la sombra. Pero aquí le garantizo
que no se llevará Vd. ningún sinsabor de pitos ni ultrajes a la bandera de
España. Aquí por ejemplo no tenemos Club Marítimo, con los Florentinos, Abellos,
Aliertas, Botines, Martinez, etc. etc. pero si tenemos en cambio una Taberna Casa
Millán, que lo único que encontrará en ella será un montón de españoles de
bien, que en muchos casos huyen del paro que ven y sufren en sus casas,
intentando de alguna forma olvidar jugando al dominó. Aquí estará José Mari,
El Acaiña, El Prieto, El Rodriguez, El Salazar, el Rueda, el Millán, El Hiedra,
el Espejo, El Fernández, El Mañani, El Pérez, El Nogareda, El Gordillo, El
Calvo, El Martínez, El de la Coba ,
El Serrano, El Margarito, entre otros. Aquí Majestad, no se hablará de bastones
de Golf como en el Casino de Palma, sino que usted comprobará como hombres que
han trabajado durante toda una vida, para poder levantar este país, tienen que
valerse de bastones y muletas para poder andar y caminar. Aquí tampoco oirá hablar de
regatas, porque ya le hemos dicho que el río entre unos y otros está que es una
pura vergüenza.
Majestad, haga Vd. una escapada a
Córdoba, ahora con 44 grados a la sombra y vea como viven muchos ciudadanos de
este barrio de San Lorenzo. Lo de menos es el calor, lo más preocupante es la
desesperación que se ha apoderado de estas sencillas gentes de barrio, que ven
como la economía de sus casas VAN A MARCHAS FORZADAS PARA ATRÁS, a medida que
el paro avanza en todas las direcciones. Venga a Córdoba como hemos dicho en el
AVE y descanse en el Parador de la
Arruzafa , y cuando pueda, visite La Taberna Casa Millán, y
podrá comprobar con sus ojos, como “veranean” muchos parroquianos de este
barrio de San Lorenzo, que se resignan a disimular el atosigante calor y su
impotencia ante el paro, jugando al cinco blanca y al seis doble por distraer la cabeza.. Muchos de ellos no tienen ningunas aspiraciones de veraneo. Lo único que
quieren es poder llegar decentemente a final de mes. Al menos se irá usted con
la satisfacción de haber conocido de cerca los problemas de una ciudad como
Córdoba, que fue un emblema de progreso en buena parte de su historia y ahora
las está pasando muy mal.