LA SOCIEDAD DE
PLATEROS
DIONISIO ORTIZ JUAREZ, nos ha contado casi todo
sobre la Platería en Córdoba, y nos ha dicho a modo de resumen final
"Aunque ahora se hacen también las llamadas piezas de la masonería, en
alusión a candelabros, copones, etc," No obstante Córdoba seguirá siendo
ciudad de plateros..
Se
van quedando atrás aquellos años de talleres insalubres en donde en una misma
habitación, cohabitaban los ácidos, el soldador, y los propios trabajadores en
sus piqueras, trabajando, y con los cajones abiertos a la captura de la
"limalla", pero eso sí con el radio casi siempre conectado en los
seriales radiofónicos.
En
los años 1950, y cuando el trabajo lo permitía se descansaban los lunes por las
tardes, en los que se solía ir de "perol" al campo, y muchas veces a
LOPE GARCIA. Todavía se recuerda a Gertrudis, la mujer que mantenía el puesto
de arropías en el Molino de Lope García, como esperaba a los plateros para
venderles "El Tabaco Rubio" que en Córdoba era consumido casi
exclusivamente por ellos.
La
Platería muchas veces fue cosa de familia, pues padre e hijos solían hacer las
piezas, que luego las hermanas e incluso las madres, solían pulir para que el
producto quedara todo en casa.
Cada
Taller se puede decir que era su propio empresario, y en el siglo XVII y XVIII,
existían hasta normas para poder acceder al gremio de los Plateros, que siempre
fue consciente de su poder y su fuerza económica. Además siempre se distinguió
por su amor a ser independientes de cualquier organización que no pudiera tener
la sensibilidad de ellos. Así se explica que cuando el régimen de Franco
intentó aglutinar a todas las mutuas de seguros y previsión en torno al Seguro
Obligatorio de Enfermedad, ellos los de la Sociedad de Socorros Mutuos lograron
seguir de forma independiente por su lado.
Antes
en los citados siglos, se exigían las "llamadas pruebas de sangre"
para demostrar que no eras árabe ni judío, razón ésta para no poder entrar a
formar parte del gremio de plateros. Se exigía al menos el tener al menos cinco
años de aprendizaje en el oficio..
Los
plateros inicialmente participaron de una cofradía de San Eloy, que se veneraba
en la Iglesia de San Francisco, esta cofradía obviamente nunca tuvo nada que
ver con la Semana Santa, y en aquellos tiempos del siglo XVI, había que ser
cofrade y haber superado un examen de ingreso en el gremio. Aquello del gremio
de los plateros, era un estatus de nivel, de categoría, y también de cierta
posición social. En 1746, la Cofradía, pasaría a llamarse Colegio del Arte de
la Platería, y ya en 1864, se le denomina Ilustre Colegio de Plateros de
Córdoba,
Mantener ese
prestigio exigía una rigurosa inspección en los talleres. Eso motivó la
concentración de los talleres en determinadas calles de Córdoba. Ya el rey
Felipe V, dio en 1746 unas series de calles alrededor de las cuales se debería
concentrar los talleres, con incluso sanciones y multas para los que no
cumplieran estas normas. Esta zona se orientaba alrededor del Barrio de Santa
María, o lo que es igual la Catedral, siendo la Calle Cardenal González en
donde más plateros había concentrados.
Posteriormente y por
razones de tenerlos al menos localizados se establecen una serie de Calles,
alrededor de las cuales se ubican los talleres. Estas Calles partían de la
Plaza de las Tendillas, Calle Jesús María, Calle Rey Heredia, Calle Cardenal
González, Calle Lucano, Calle Don Rodrigo, Calle San Andrés, Calle San Pablo y
Calle Alfonso XIII, para volver luego a la Plaza de las Tendillas.
Con el tiempo esta
zona fue cambiando y en 1860, es la Calle Alfonso XII, la que está inundada de
plateros. Hoy actualmente los plateros, abundan por todas las casas antiguas
lógicamente que están en los Barrios antiguos.
El oficio de platero
ha sido cosa de tradición familiar y en su historia aparecen una serie de
apellidos ilustres, que se han identificado con el oficio de la platería.
Y al igual que
existían familias de plateros, también existían grupos de influencia entre
ellos, que en cuestiones de votaciones o acuerdos, hacían prevalecer su fuerza
e influencia.
A principios del
siglo XX los plateros abundan también por San Andrés, La Magdalena, San
Lorenzo, Santa Marina, San Pedro y ya más adelante por el propio Barrio de
Cañero.
Durante siglos, la
sociedad se ha ido amparando en la Iglesia, y era la parroquia de San Francisco
la que acogía al gremio de los plateros. Allí convergía una clase social en la
que los mismos apellidos se repetían en las listas de orífices a lo largo de
generaciones, y los hijos de los plateros tenían privilegios a la hora de pasar
los exámenes de acceso, incluso cuando en 1750 se acordó restringir durante
doce años el ingreso de nuevos plateros, decisión que a duras penas se cumplió
durante el primer año.
Van quedando atrás
los años difíciles, cuando los plateros, por la escasez de trabajo, tenían
costumbre de dedicar los lunes a salir de "Perol" para descansar del
descanso dominical. Quedan también atrás los talleres insalubres, que
propiciaban entre los plateros enfermedades de los bronquios al estar en una
misma habitación los ácidos, el soldador y los empleados trabajando. Ahora se
añade la mecanización a esta profesión, y deja de existir -al menos de forma
generalizada- el "platero completo", para pasar a la diversificación
de las funciones. Así, en Córdoba coexisten plateros, engastadores,
cinceladores, fundidores y grabadores con el sacador de fuego, y los mayoristas
ocupan el mercado.
LA INFLUENCIA DE LA BATALLA DE ALCOLEA
En este mundo nada ocurre por casualidad y siempre
existe una razón o motivo que justifique éste o aquél comportamiento, o esta u
otra acción. Al hablar de la Sociedad de Socorros Mutuos de los Plateros de
Córdoba, hay que hablar evidentemente de los plateros, y de su voluntad de
asociarse para una mayor protección, pero también hay que hablar de ALCOLEA,
pues sin su batalla y el clima de libertad que trajo que aquella victoria,
hubiera sido imposible este proyecto que aún al día de hoy sigue vigente.
Y es que el Puente sobre el Río Guadalquivir que
fuera mandado construir por Carlos III, entre 1785 y 1792, con todos sus ojos y
340 metros de longitud, fue el escogido como escenario para dos célebres
Batallas.
La primera la que tuvo lugar el día 7 de junio de
1808, en donde cordobeses, de todas las clases sociales, como jornaleros, piconeros
e incluso plateros, se ofrecieron como voluntarios al mando de Pedro de
Echavarri, y en este Puente de Alcolea, consiguieron detener el avance del
general Dupont y con ello permitir al general Castaños que los pudiera derrotar
en la famosa Batalla de Bailén.
LA SOCIEDAD MUTUA DE
PLATEROS
La
Asociación Mutua de Plateros se constituyó el 17 de octubre de 1868. Sólo
habían pasado 18 días de la famosa batalla de Alcolea, una contienda que tuvo
lugar a escasos kilómetros de Córdoba y que puso fin a la llamada
"Revolución Gloriosa".
Es
curioso el lugar o escenario de la citada Batalla de Alcolea, una zona de
Córdoba, muy visitada por los campestres, cuando van a la rebusca del los
espárragos, de los ajos y demás productos del Campo. Una zona en donde está la
salida natural de los cordobeses y de muchos aficionados a los peroles en el
"Puente Mocho", a la fincas "La Rivera Alta y la Rivera
Baja", a recoger sus espárragos. Un lugar en donde muchos cordobeses, iban
buscando las orillas del pantano para disfrutar en los llamados
"SIFONES", del baño y de un veraneo alejado de las playas del mar.
En
la Batalla de Alcolea, se dieron el ardor de unos "revolucionarios"
por cambiar la rigidez que se les antojaba de un gobierno, cuya cabeza visible
era la reina Isabel II, que además de los lógicos enfrentamientos entre
españoles, debió de experimentar el "desamor" de un general Serrano,
que de supuesto amante y preferido de la reina, como "El general
Bonito" sería a la postre el que la obligaría a marcharse de España.
Se
recuerda que en una corrida de toros de las pocas celebradas en París, en las
que intervino el popular Rafael Molina Sánchez "Lagartijo", uno de
los componentes de la terna le dijo al Califa del Toreo: "¡Que es que no
le brindas el toro a la reina" y torero cordobés le contestó: "No, es
que yo no soy partidario de la reina". Y entonces el compañero le dijo:
"Pero tú cuando "juraste bandera" en el ejército lo hacías
también a tu reina. Perdona, dijo "Lagartijo" yo no hice el servicio
militar ya que me libré por inútil.
Con
dicha victoria se inauguraba un periodo de seis años, en que la reina Isabel
II, fue destronada, retirándose a su exilio de Paris en Francia. En estos seis
años y con la llegada del gobierno provisional del general Serrano, con la
instauración de un régimen liberal, que propició un régimen de libertad que
hizo posible el que gremios laborales se pudieran asociar libremente.
El
gremio de los joyeros fue de los primeros que a poco de la salida de Isabel II,
ya se reunieron para consolidar su asociación.
Si
leemos el acta fundacional se puede apreciar: "En la ciudad de Córdoba, a
17 días del mes de octubre, se reunieron varios amigos profesionales de la
platería con el objeto de juntar criterios y ponerse de acuerdo para crear la
Sociedad de Socorros Mutuos de Plateros, en distintas personas del grupo dieron
su opinión y al final, no sin alguna discusión se llegó a un acuerdo unánime a
la propuesta que organización que había hecho uno de los asistentes. La reunión
fue entre caballeros, y la copa de vino fue testigo del nacimiento de esta
asociación.
En
total fueron 26 los plateros que se reunieron para aquella reunión, y de entre
ellos mismos, y a fin de organizarse mejor, se votó la primera junta directiva,
que estuvo formada por: Mariano González como presidente, Manuel Lubián y
Rafael Casado, como primeros vocales, José Cabrera Tórtola como tesorero, y
Eduardo Esquivel como secretario.
En
el primer acuerdo que tomaron en relación con los socios, fue la de aportar
como cuota la cantidad de 0.10 céntimos de peseta cada uno. Y el segundo paso,
sería el día 31 del citado mes de octubre en que aprueban el Reglamento, y
hacen el nombramiento del primer médico de la Sociedad de Plateros, en la
persona de don Rafael Anchelerga, que en un principio no se estableció cantidad
alguna por prestación de servicios, un detalle éste que le honró.
En
1870, la Sociedad de Plateros, aún no disponía de un lugar fijo para sus
reuniones, por lo que en el mismo año, en la casa nº 84, de la Ribera, alquilan
dos habitaciones que les servirán de oficinas y lugar de reunión.
Poco
a poco la Mutua va creciendo de forma importante y además se adhieren a ella la
sociedad la Estrella y una agrupación de sastres, y la buena marcha será
celebrada por todos, y en especial el que ve su trabajo perfectamente ocupado
es el médico, que sin llegar a recibir cantidad alguna establecida, la Sociedad
de Plateros, al final de año compensa sus buenos servicios.
En
1871, se nombra nuevo presidente en la persona de don José Sánchez Torríco, y
un año más tarde le relevará don Rafael Casado, que permanecerá un periodo de 4
años.
En
octubre de 1873, se puede decir que la Sociedad de Plateros, marcaría un antes
y un después en su propio funcionamiento. Ya se resumen y hablan de invertir
importantes cantidades de reales que tienen de superávit y depositado en un
Banco. Y se plantea la necesidad de invertir dicha cantidad en una Taberna,
pues el negocio y la venta de vino era muy rentable en España. Después de dar
muchas vueltas al asunto, deciden comprar la Taberna en la Calle Romero Barros
nº 5, que se compraba en lugar emblemático de Córdoba, Barrio de San Francisco
y muy cerca de la popular Fuente del Potro, que por suerte es la Taberna que
aún hoy sigue funcionando en el mismo sitio.
El
brillo del oro de los plateros, les lleva a comprobar que la venta de vino es
un buen negocio, no obstante al abrir un nuevo establecimiento alquilado en la
Plaza de la Corredera, lo dedican fundamentalmente a vender anís y coñac de
cara a los madrugadores.
En
1878, ya el médico don Rafael Anchelerga, recibe 800 reales anuales, pues sus
servicios son estimados fundamentales para la Sociedad de Socorros Mutuos de
Plateros. Se suceden en la presidencia, siempre por votación democrática don
Antonio Merino y don Eduardo Esquivel, que es el ejecutivo al que le toca la
decisión de que la Sociedad tenga su propia Bodega, esencia principal en el
negocio del vino.
La
primera Bodega, se instala el 12 de junio 1880 en un granero arrendado de la
Plaza de Séneca, a un socio denominado José Lubían, por 180 reales de alquiler
al año. De esta forma nace también la Taberna Séneca.
Todas
las Tabernas en su día le dieron muchas satisfacciones a la directiva de la
Sociedad de Plateros, pero la Taberna de Séneca, por sus tertulias culturales,
por las personalidades que por ella pasaron merece u recuerdo especial. En esta
Taberna se pudo ver a Julio Romero de Torres, Azorín, Ramón del Valle-Inclán
Ortega y Gaset o el mismo Pio Baroja. Aquella Taberna, en boca del escritor
Antonio Aguayo, era considerada como un Aula Magna, que llegó a tener sus doce
asientos. Por estos asientos pasaron personalidades como Alcalde Zafra, López
Alarcón, Zamacois, Sánchez Rojas, y como invitados de honor, Largo Caballero,
José María Pemán, Fernando de los Ríos, Gallegos Rocafull, Zuloaga, García
Lorca acompañado de su inseparable Carreño
Personas
importantes que no se quedaron sin visitar la Taberna de Séneca, fueron los
poetas del grupo cordobés "Cantico" como Ricardo Molina Tenor, Pablo
García Baena, Migue del Moral, Ginés Liébana, Juan Bernier etc.. Se puede decir
que para la Sociedad de Plateros la Taberna de Séneca fue la "Joya de la
Corona".
Se
suceden presidentes y la Sociedad ayuda también a mucha gente por desgracias de
terremotos, inundaciones y nuestras guerras de Cuba y Filipinas. En Córdoba son
un referente y cada vez tienen más aceptación. Llegan un momento en que podemos
decir que "casi les sobra el dinero"
Pero
en 1885, la situación del país es caótica en todos los sentidos y como no, en
el aspecto económico, cayendo en picado las ventas del vino, fundamental
circuito de ingresos para la estructura que la Sociedad de Plateros ya tenía.
No obstante logran sobrevivir y salen al encuentro de sus afiliados más
afectados, los plateros, y les establecen lugares de ocio y expansión con
creación de una biblioteca incluso.
Distintas
instituciones de la Ciudad le piden su colaboración y nunca dieron las
espaladas a cualquier cosa que fuera buena para Córdoba. Afortunadamente las
cosas mejoran a principios del siglo XX, y ellos como siempre aumentaron el
número de médicos e incluso una dentista. Se llegó a un acuerdo con dos
farmacias para que expidieran los medicamentes necesarios con la agilidad que
se requería.
La
Sociedad fue adquiriendo nuevas propiedades así en 1925, adquieren la Caja nº
159, de la Calle María Auxiliadora, para establecer una Taberna, y la Bodega.
Después de este pequeño preámbulo esta es la Taberna que queremos relatar,
porque en ella pasé los mejores años de mi juventud como cliente y amigo de
Manolo Blancart, Francisco Rubiano, Juan Carretero, Pepe Alcalá, Rafael Calvo,
Francisco Arjona, Rafael Gaitán, Manuel Aranda, Miguel Expósito, Rafael Espejo,
Pedro Alcaide, Miguel Alonso, Pepe Porras, Rafael "El Caracoles" y
tantos y tantos, a los que recuerda uno con cariño, ya que la mitad nos están
con nosotros.
Y
como no recordar a el Chico de la Rifa,
Se
trataba de Rafael Ruiz Almagro (1920-1999), fue un personaje muy singular en
esta Taberna. Los viernes, sábados y domingos, pregonando muy bien su producto
hacía sus rifas, con sus tablillas de las cartas. Solía rifar 2 paquetes de
tabaco canario o un paquete de tabaco rubio por cada sorteo. Solía rifar en "CASA
MANOLO" de San Lorenzo, en "LA BEATILLA" de Pepe, y en la "SOCIEDAD
DE PLATEROS" de María Auxiliadora. Era de la Calle María Auxiliadora,
hermano de Rafaelita "La Naranjera", por lo que era muy conocido por
todos. Era serio en sus rifas y en sus sorteos. En su trabajo habitual de todos
los días, se dedicaba a hacer pilas, y fregaderos para la empresa Materiales de
Construcción de Medina Azahara, que estaba ubicada enfrente del "SOLAR DE
JUANITO", en la Avenida de Jesús Rescatado y haciendo esquina con la Calle
Poeta Antonio Arévalo.
Fue
vecino de la Magdalena en la Casa que
Pepita Aguilar compró para añadirla a su casa y en donde construyó la piscina y
la unió con la Capilla de san José, esquina con la Calle Crucifijo, pero el
vulgo cundió que la casa era del "CHICO" y hasta inspectores de la
Hacienda se pasaron para verlo, y se llevaron un "chasco" como diría
él, morrocotudo, pues no tenía ni "mierda en las tripas". En plan
gracioso confundía con frecuencia los nombre de determinados clientes, e
incluso el nombre de las Tabernas en donde actuaba.
Y
paso a relatar un poco de la vida de la Taberna.
TABERNA DE CALLE MARÍA AUXILIADORA (1931)
Luis
Monzón Montes, es el que da origen a la Taberna de la Sociedad de Plateros,
este hombre es un industrial posiblemente un bodeguero que a principios de
siglo XX, concretamente en 1925, vende la Casa nº 159, de la Calle Mayor de San
Lorenzo, a la Sociedad de Plateros según parece por 18.000 reales. Esta Casa
tenía una gran extensión y profundidad pues llegaba hasta la Calle posterior
llamada de los Ciegos. Por debajo de esta Casa vivía en el nº 157, el popular
picador de toros el Bernabé Álvarez Jiménez "El CATALINO".
A
mediados de los años 1960, y al raspar la cal de la fachada para un nuevo
pintado de la misma, aparecieron unos letreros en pintura negra que hablaban de
"UNA FREIDURIA" por lo que creemos sinceramente que el tal Luis
Monzón Montes, llegó a tener aquí un negocio de "FREIDURIA", además
de tener sitio para Bodega e incluso un huerto.
Aunque
de forma inicial la fachada y la parte cubierta del Bar con la Terraza, es
prácticamente la misma, lo que es hoy el Patio Cubierto, era una zona de huerto
con una alberca en el centro y una noria con su pozo. Todo este terreno por
tanto se convirtió en útil para la Taberna. La Bodega inicialmente se situó en
donde hoy está el Salón llamado "AGUILAR DE DIOS", (En el fondo del
patio cubierto a la izquierda).
Posteriormente
y con un proyecto fechado en el año 1939, "AÑO DE LA VICTORIA", según
reza en el proyecto del arquitecto don Carlos Sáenz de Santa María, se realiza
en 1957 la nave de la definitiva Bodega, que ya se mete de lleno en terrenos de
la casa de la Calle de los Ciegos.
1.-FERNÁN
PEREZ TORRES, En el año 1931, es el primer tabernero contratado de la Taberna
de la Sociedad de Plateros. Este hombre era oriundo de las Margaritas y estaba
casado con Dolores Rabadán Gómez. La Taberna vendía mayormente vino como
producto principal.
2.-LUIS
CORRALIZA RUIZ, casado con Carmen Anguiano se hace cargo de la Taberna en el
año 1945. En este tiempo es cuando entra a trabajar en la Bodega "El
Frasqui" la persona que a decir de los antiguos fue la persona que mejor
llevó la Bodega, conectando perfectamente con el eficaz directivo Félix
Degallón.
3.-JOSE
RODRIGUEZ CARMONA, "Pepe"
Se hace cargo de la Taberna en el año 1955, y con su mujer Carmen Alonso
Moreno, hija del célebre piconero "El Ojos", le dieron otro aíre
incluso de tapas a la Taberna. Se marchó por que quiso aprovechar su tirón en
la Beatilla. .
4.-SEBASTIAN MADRIGAL GARCIA, Con la marcha
de "Pepe" a la Beatilla, se hace cargo de la Taberna en 1962. A
Sebastián le modifican la situación del mostrador de la Taberna escorándolo
hacia la derecha, e incluso quitando el tabique de la Puerta de entrada a la
Casa, con lo que se pretendía conseguir un amplio salón y adaptarlo para la TV.
tan en boga por aquellos tiempos. En la cocina le ayuda su esposa Francisca
Fernández Vera, conocida en el Barrio, como "PACA LA DE LAS REBECAS",
porque durante mucho tiempo se dedicó a fabricar estas prendas de abrigo en la
Calle Alvar Rodríguez..
5.-PEPITO
HIDALGO GALLEGO, fue convencido por su cuñado Antonio Jiménez María, para
hacerse cargo de esta Taberna en el año 1968. En la cocina le ayudaba la esposa
y su hermana respectivamente. La Sociedad de Plateros, volvió el mostrador a su
sitio original, y la Taberna tomó un impulso importante a nivel de clientes.
Ambos cuñados eran muy conocidos en el barrio.
LA
SOCIEDAD DE PLATEROS, a todos estos primeros taberneros, les concedía unas
condiciones contractuales muy "bondadosas" pues la Sociedad pagaba,
agua, luz y todas las tazas, legales, y el tabernero sólo tenía que vender vino
y de eso llevaba él una comisión. Todo esto claro está, era porque la Bodega de
la Sociedad vendía mucho vino. Se puede citar como dato aproximado que entre
sus Tabernas, la Bodega en los años 1966-1974, llegó a vender una media de 3.700
arrobas de vino, que convertido ese volumen en "MEDIOS DE VINO",
equivale a la cantidad de 480.000. Eran la Taberna de la Calle Cruz Conde,
seguida de María Auxiliadora y San Francisco las tres primeras.
6.-RAFAEL
GRANADOS LOPEZ, Se hace cargo de la Taberna en 1972, y le ayudaba en la cocina
su esposa Enriqueta Casas Molina, la hija del "Boticario del Jardín",
Este Rafael Granados, supo dar un nuevo estilo a la Taberna, aumentando el tema
de la cocina.
7.-FRANCISCO
"EL CURRO", Se hizo cargo de la Taberna en el 1976, al marcharse
Rafael Granados. Este "Curro" era un gran profesional y mantuvo el
nivel de la Taberna, pero le surgieron diferencias con la directiva y tuvo que
abandonarla.. En su tiempo visitó la Bodega el presidente Adolfo Suárez,
dejando su firma en una bota..
8.-ANDRES
GRANADOS LÓPEZ, Se hace cargo de la Taberna en el 1980, en compañía de su
cuñado Antonio, y se puede decir que llevaron la Taberna a su máxima expresión.
Empezó a dar de lleno bautizos y otras celebraciones, y marcó muchos records.
En la Semana Santa del 1994, por ejemplo y en el día de Jueves Santo (Salida
del Esparraguero), se puede decir que vendió 1600 flamenquines, mil kilos de
calamares y dos mil kilos de bacalao y puso más de 900 medios entre otras
cosas. Ese día según cuenta Andrés se rebasó el millón de pesetas..
9.-LOS
HERMANOS ANTONIO Y MANOLO TEJEDERA, Se hicieron cargo de la Taberna en el 1995,
ante la marcha de Andrés Granados y su cuñado Antonio, y la verdad que los dos
hermanos, tenían buenas ideas como taberneros, pero posiblemente se debieron
equivocar en algo, pues todas la Peñas que eran cinco se tuvieron que marchar.
Ellos al parecer pretendían sustituir las Peñas por Cofradías y eso no resultó.
Hicieron la innovación de comunicar la cocina con el patio, y pusieron una
barra. Se marcharon a principios del año 2000.
Al
no ser cliente de la Taberna en la actualidad, no puedo hablar de ella, por lo
que lamento la omisión de cualquier dato.
Pero
por encima de Taberneros y Clientes, la "TABERNA DE MARIA
AUXILIADORA", fue una Taberna "clásica" en donde las hubiera, en
la que convivieron muchas Peñas y muy buena gente. Una de las primeras Peñas,
fue "LA EXCURSIONISTA CORDOBESA", que tuvo como impulsor a Manuel Aranda
"Cachirulo", luego llegarían "LOS ROMEROS DE LA PAZ",
que venían de LA PAZ de Santa María de
Gracia, en donde una falta de entendimiento con Julio Carmona, les obligó al
traslado. Luego llegaría la peña "DE PALOMOS DEPORTIVOS", más tarde la
"PEÑA LOS BOHEMIOS" y por último llegaron la "PEÑA LOS
EMIRES", Peña "clásica" de San Juan de Letrán, y que terminaron
en esta Taberna. Todas estas Peñas, crearon un ambiente de convivencia y
amistad muy difícil de olvidar. Y con sus Cabalgatas de Reyes Magos, sus carrozas
para la Romería de Linares y Santo Domingo, y sus campeonatos de dominó, hizo
que pasaran por esta Taberna, la mayoría de las Peñas de Córdoba. Hay que
recordar como buenos aficionados y jugadores, a Rafael Calvo, Francisco Arjona,
Rafael "El Pesca", Rafael Obrero, Pepe Porras, Rafael
"Caracoles, Estévez Milla, Manuel Aranda, Carlos y Rafael Espejo, Manuel
Rey, Fernando "El Nano", Rafael Sánchez "El Tocinero", Luis
Garzón, y muchos más.
En
los años 1950, era frecuente que en su Patio interior, se organizaran Cruces de
Mayo y Verbenas, de muy buena aceptación. El guitarrista Murillo, acompañó a un
joven Rafael Gaitán Romero, que se proclamó campeón del concurso de baile
flamenco celebrado en Córdoba, y actuaron varias veces en este Patio.
También
el Club Atlético San Lorenzo, en aquellos años posteriores a la guerra, era un
Club que quiso siempre honrar a Córdoba y a su Barrio, y por ello quisieron
sumarse en un homenaje dedicado al torero Manuel Rodríguez Sánchez
"Manolete", la cercanía de sus primos, "Palitos" y el
"Niño Dios" que ya merodeaban por San Lorenzo para echarse novia, y
la actitud decidida de Antonio Torderas, Manolo Cerezo, Alfonso Espejo, Rafael
García, Vicente Soler y José Delgado, como directivos, amigos y simpatizantes del
Club, lograron la asistencia del torero.
La
gala del homenajes se celebró en la TERRAZA
DE LA TABERNA, que por aquellos tiempos acogía celebraciones de Bodas con
orquestas y todo. En esa fiesta homenaje a "Manolete" serían los
Hermanos Báez, los que amenizaron la velada. El convite fue preparado por
Ricardo Vidal y Enrique Flórez, en cuanto a chacinas, y en cuanto a dulces,
estos fueron preparados por Vicente Soler y José Delgado, que conociendo la
debilidad de Manolete, por el dulce mexicano (Chilacayote), le prepararon en
vez de cuñas del pastel cordobés, UN MODELO REDONDO Y PEQUEÑO, del exquisito
pastel, al que ya la Confitería de San Rafael había bautizado con el nombre de
"Manolete", la idea fue de José Delgado, y constituyó todo un éxito.
A
"Manolete" le faltó tiempo para pedirle a José Delgado Roldán, que ya
tenía la Confitería de San Rafael, que le prepara una docena de éste
"Dulce Manolete", para llevarlos a sus amigos de México.
A
partir de esta fecha al igual que ocurrió con el torero, sería Rafael Sánchez
"El Pipo", el que organizó el envío de este "Manolete" a
Madrid, y que pronto se llegó a mandar semanalmente a la Calle Mayor de Madrid
al remite de un tal Pedro Casero Bustos, que se encargaba de distribuirlos.
Fueron dos décadas 1950-60, en la que este tipo de "Manolete" en
cajas preparadas por José Arenas, se enviaban todas las semanas a través de la
Agencia Garrido de la Calle Alfonso XIII, (hoy jamones Calixto.). En aquellos
años te llegabas por ejemplo al "Bar de Pedro Chicote" y pedía un
"Manolete" y lógicamente te lo servían.
En
los años de la "Transición Española" esta Taberna fue visitada por
Adolfo Suárez, Por Felipe González, por Enrique Curiel, Diego Romero, Julio
Anguita, Herminio Trigo, como personas destacadas de la política. También en el
año 1975, y cuando el Río Guadalquivir olía lo suyo, visitó las Peñas de la
Taberna el Obispo Cirarda Lachiondo, que se tomó un medio de
"platino" entre Miguel Alonso y Manolo Aranda.
En
el año 2017, la "BODEGA DE LA SOCIEDAD DE PLATEROS" ante la
escandalosa caída en las ventas del vino, cesaba en su actividad entre otras
cosa porque no se costeaba. Se había pasado de una época gloriosa de vender más
de 3.000 arrobas de vino al año, a apenas 12 arrobas, en el primer trimestre
del citado año 2017. y por reglamento, la Sociedad de Socorros Mutuos, no podía
legalmente acudir en apoyo de la BODEGA, que entraba en perdidas. De esta forma
se le decía adios al vino de "PESETA", al "ORO VIEJO" y al
"PLATINO", y como no, a una forma de saber beber y saborear el vino
en compañía de la familia y de los amigos, bien jugando al dominó, o de
tertulia en la barra. o con la familia en cualquier fin de semana.
Desgraciadamente con el vino se nos fue incluso una forma de vivir y palpar la
tradicional Taberna Córdoba.
