viernes, 2 de febrero de 2018



LA SOCIEDAD DE PLATEROS


DIONISIO ORTIZ JUAREZ, nos ha contado casi todo sobre la Platería en Córdoba, y nos ha dicho a modo de resumen final "Aunque ahora se hacen también las llamadas piezas de la masonería, en alusión a candelabros, copones, etc," No obstante Córdoba seguirá siendo ciudad de plateros..

Se van quedando atrás aquellos años de talleres insalubres en donde en una misma habitación, cohabitaban los ácidos, el soldador, y los propios trabajadores en sus piqueras, trabajando, y con los cajones abiertos a la captura de la "limalla", pero eso sí con el radio casi siempre conectado en los seriales radiofónicos.

En los años 1950, y cuando el trabajo lo permitía se descansaban los lunes por las tardes, en los que se solía ir de "perol" al campo, y muchas veces a LOPE GARCIA. Todavía se recuerda a Gertrudis, la mujer que mantenía el puesto de arropías en el Molino de Lope García, como esperaba a los plateros para venderles "El Tabaco Rubio" que en Córdoba era consumido casi exclusivamente por ellos.

La Platería muchas veces fue cosa de familia, pues padre e hijos solían hacer las piezas, que luego las hermanas e incluso las madres, solían pulir para que el producto quedara todo en casa.

Cada Taller se puede decir que era su propio empresario, y en el siglo XVII y XVIII, existían hasta normas para poder acceder al gremio de los Plateros, que siempre fue consciente de su poder y su fuerza económica. Además siempre se distinguió por su amor a ser independientes de cualquier organización que no pudiera tener la sensibilidad de ellos. Así se explica que cuando el régimen de Franco intentó aglutinar a todas las mutuas de seguros y previsión en torno al Seguro Obligatorio de Enfermedad, ellos los de la Sociedad de Socorros Mutuos lograron seguir de forma independiente por su lado.

Antes en los citados siglos, se exigían las "llamadas pruebas de sangre" para demostrar que no eras árabe ni judío, razón ésta para no poder entrar a formar parte del gremio de plateros. Se exigía al menos el tener al menos cinco años de aprendizaje en el oficio..

Los plateros inicialmente participaron de una cofradía de San Eloy, que se veneraba en la Iglesia de San Francisco, esta cofradía obviamente nunca tuvo nada que ver con la Semana Santa, y en aquellos tiempos del siglo XVI, había que ser cofrade y haber superado un examen de ingreso en el gremio. Aquello del gremio de los plateros, era un estatus de nivel, de categoría, y también de cierta posición social. En 1746, la Cofradía, pasaría a llamarse Colegio del Arte de la Platería, y ya en 1864, se le denomina Ilustre Colegio de Plateros de Córdoba,

Mantener ese prestigio exigía una rigurosa inspección en los talleres. Eso motivó la concentración de los talleres en determinadas calles de Córdoba. Ya el rey Felipe V, dio en 1746 unas series de calles alrededor de las cuales se debería concentrar los talleres, con incluso sanciones y multas para los que no cumplieran estas normas. Esta zona se orientaba alrededor del Barrio de Santa María, o lo que es igual la Catedral, siendo la Calle Cardenal González en donde más plateros había concentrados.

Posteriormente y por razones de tenerlos al menos localizados se establecen una serie de Calles, alrededor de las cuales se ubican los talleres. Estas Calles partían de la Plaza de las Tendillas, Calle Jesús María, Calle Rey Heredia, Calle Cardenal González, Calle Lucano, Calle Don Rodrigo, Calle San Andrés, Calle San Pablo y Calle Alfonso XIII, para volver luego a la Plaza de las Tendillas.

Con el tiempo esta zona fue cambiando y en 1860, es la Calle Alfonso XII, la que está inundada de plateros. Hoy actualmente los plateros, abundan por todas las casas antiguas lógicamente que están en los Barrios antiguos.

El oficio de platero ha sido cosa de tradición familiar y en su historia aparecen una serie de apellidos ilustres, que se han identificado con el oficio de la platería.

Y al igual que existían familias de plateros, también existían grupos de influencia entre ellos, que en cuestiones de votaciones o acuerdos, hacían prevalecer su fuerza e influencia.

A principios del siglo XX los plateros abundan también por San Andrés, La Magdalena, San Lorenzo, Santa Marina, San Pedro y ya más adelante por el propio Barrio de Cañero.  

Durante siglos, la sociedad se ha ido amparando en la Iglesia, y era la parroquia de San Francisco la que acogía al gremio de los plateros. Allí convergía una clase social en la que los mismos apellidos se repetían en las listas de orífices a lo largo de generaciones, y los hijos de los plateros tenían privilegios a la hora de pasar los exámenes de acceso, incluso cuando en 1750 se acordó restringir durante doce años el ingreso de nuevos plateros, decisión que a duras penas se cumplió durante el primer año.

Van quedando atrás los años difíciles, cuando los plateros, por la escasez de trabajo, tenían costumbre de dedicar los lunes a salir de "Perol" para descansar del descanso dominical. Quedan también atrás los talleres insalubres, que propiciaban entre los plateros enfermedades de los bronquios al estar en una misma habitación los ácidos, el soldador y los empleados trabajando. Ahora se añade la mecanización a esta profesión, y deja de existir -al menos de forma generalizada- el "platero completo", para pasar a la diversificación de las funciones. Así, en Córdoba coexisten plateros, engastadores, cinceladores, fundidores y grabadores con el sacador de fuego, y los mayoristas ocupan el mercado.


LA INFLUENCIA DE LA BATALLA DE ALCOLEA

En este mundo nada ocurre por casualidad y siempre existe una razón o motivo que justifique éste o aquél comportamiento, o esta u otra acción. Al hablar de la Sociedad de Socorros Mutuos de los Plateros de Córdoba, hay que hablar evidentemente de los plateros, y de su voluntad de asociarse para una mayor protección, pero también hay que hablar de ALCOLEA, pues sin su batalla y el clima de libertad que trajo que aquella victoria, hubiera sido imposible este proyecto que aún al día de hoy sigue vigente.

Y es que el Puente sobre el Río Guadalquivir que fuera mandado construir por Carlos III, entre 1785 y 1792, con todos sus ojos y 340 metros de longitud, fue el escogido como escenario para dos célebres Batallas.

La primera la que tuvo lugar el día 7 de junio de 1808, en donde cordobeses, de todas las clases sociales, como jornaleros, piconeros e incluso plateros, se ofrecieron como voluntarios al mando de Pedro de Echavarri, y en este Puente de Alcolea, consiguieron detener el avance del general Dupont y con ello permitir al general Castaños que los pudiera derrotar en la famosa Batalla de Bailén.


LA SOCIEDAD MUTUA DE PLATEROS

La Asociación Mutua de Plateros se constituyó el 17 de octubre de 1868. Sólo habían pasado 18 días de la famosa batalla de Alcolea, una contienda que tuvo lugar a escasos kilómetros de Córdoba y que puso fin a la llamada "Revolución Gloriosa".

Es curioso el lugar o escenario de la citada Batalla de Alcolea, una zona de Córdoba, muy visitada por los campestres, cuando van a la rebusca del los espárragos, de los ajos y demás productos del Campo. Una zona en donde está la salida natural de los cordobeses y de muchos aficionados a los peroles en el "Puente Mocho", a la fincas "La Rivera Alta y la Rivera Baja", a recoger sus espárragos. Un lugar en donde muchos cordobeses, iban buscando las orillas del pantano para disfrutar en los llamados "SIFONES", del baño y de un veraneo alejado de las playas del mar.

En la Batalla de Alcolea, se dieron el ardor de unos "revolucionarios" por cambiar la rigidez que se les antojaba de un gobierno, cuya cabeza visible era la reina Isabel II, que además de los lógicos enfrentamientos entre españoles, debió de experimentar el "desamor" de un general Serrano, que de supuesto amante y preferido de la reina, como "El general Bonito" sería a la postre el que la obligaría a marcharse de España.

Se recuerda que en una corrida de toros de las pocas celebradas en París, en las que intervino el popular Rafael Molina Sánchez "Lagartijo", uno de los componentes de la terna le dijo al Califa del Toreo: "¡Que es que no le brindas el toro a la reina" y torero cordobés le contestó: "No, es que yo no soy partidario de la reina". Y entonces el compañero le dijo: "Pero tú cuando "juraste bandera" en el ejército lo hacías también a tu reina. Perdona, dijo "Lagartijo" yo no hice el servicio militar ya que me libré por inútil.

Con dicha victoria se inauguraba un periodo de seis años, en que la reina Isabel II, fue destronada, retirándose a su exilio de Paris en Francia. En estos seis años y con la llegada del gobierno provisional del general Serrano, con la instauración de un régimen liberal, que propició un régimen de libertad que hizo posible el que gremios laborales se pudieran asociar libremente.

El gremio de los joyeros fue de los primeros que a poco de la salida de Isabel II, ya se reunieron para consolidar su asociación.

Si leemos el acta fundacional se puede apreciar: "En la ciudad de Córdoba, a 17 días del mes de octubre, se reunieron varios amigos profesionales de la platería con el objeto de juntar criterios y ponerse de acuerdo para crear la Sociedad de Socorros Mutuos de Plateros, en distintas personas del grupo dieron su opinión y al final, no sin alguna discusión se llegó a un acuerdo unánime a la propuesta que organización que había hecho uno de los asistentes. La reunión fue entre caballeros, y la copa de vino fue testigo del nacimiento de esta asociación.

En total fueron 26 los plateros que se reunieron para aquella reunión, y de entre ellos mismos, y a fin de organizarse mejor, se votó la primera junta directiva, que estuvo formada por: Mariano González como presidente, Manuel Lubián y Rafael Casado, como primeros vocales, José Cabrera Tórtola como tesorero, y Eduardo Esquivel como secretario.

En el primer acuerdo que tomaron en relación con los socios, fue la de aportar como cuota la cantidad de 0.10 céntimos de peseta cada uno. Y el segundo paso, sería el día 31 del citado mes de octubre en que aprueban el Reglamento, y hacen el nombramiento del primer médico de la Sociedad de Plateros, en la persona de don Rafael Anchelerga, que en un principio no se estableció cantidad alguna por prestación de servicios, un detalle éste que le honró.

En 1870, la Sociedad de Plateros, aún no disponía de un lugar fijo para sus reuniones, por lo que en el mismo año, en la casa nº 84, de la Ribera, alquilan dos habitaciones que les servirán de oficinas y lugar de reunión. 

Poco a poco la Mutua va creciendo de forma importante y además se adhieren a ella la sociedad la Estrella y una agrupación de sastres, y la buena marcha será celebrada por todos, y en especial el que ve su trabajo perfectamente ocupado es el médico, que sin llegar a recibir cantidad alguna establecida, la Sociedad de Plateros, al final de año compensa sus buenos servicios.

En 1871, se nombra nuevo presidente en la persona de don José Sánchez Torríco, y un año más tarde le relevará don Rafael Casado, que permanecerá un periodo de 4 años.

En octubre de 1873, se puede decir que la Sociedad de Plateros, marcaría un antes y un después en su propio funcionamiento. Ya se resumen y hablan de invertir importantes cantidades de reales que tienen de superávit y depositado en un Banco. Y se plantea la necesidad de invertir dicha cantidad en una Taberna, pues el negocio y la venta de vino era muy rentable en España. Después de dar muchas vueltas al asunto, deciden comprar la Taberna en la Calle Romero Barros nº 5, que se compraba en lugar emblemático de Córdoba, Barrio de San Francisco y muy cerca de la popular Fuente del Potro, que por suerte es la Taberna que aún hoy sigue funcionando en el mismo sitio.

El brillo del oro de los plateros, les lleva a comprobar que la venta de vino es un buen negocio, no obstante al abrir un nuevo establecimiento alquilado en la Plaza de la Corredera, lo dedican fundamentalmente a vender anís y coñac de cara a los madrugadores.

En 1878, ya el médico don Rafael Anchelerga, recibe 800 reales anuales, pues sus servicios son estimados fundamentales para la Sociedad de Socorros Mutuos de Plateros. Se suceden en la presidencia, siempre por votación democrática don Antonio Merino y don Eduardo Esquivel, que es el ejecutivo al que le toca la decisión de que la Sociedad tenga su propia Bodega, esencia principal en el negocio del vino.

La primera Bodega, se instala el 12 de junio 1880 en un granero arrendado de la Plaza de Séneca, a un socio denominado José Lubían, por 180 reales de alquiler al año. De esta forma nace también la Taberna Séneca.

Todas las Tabernas en su día le dieron muchas satisfacciones a la directiva de la Sociedad de Plateros, pero la Taberna de Séneca, por sus tertulias culturales, por las personalidades que por ella pasaron merece u recuerdo especial. En esta Taberna se pudo ver a Julio Romero de Torres, Azorín, Ramón del Valle-Inclán Ortega y Gaset o el mismo Pio Baroja. Aquella Taberna, en boca del escritor Antonio Aguayo, era considerada como un Aula Magna, que llegó a tener sus doce asientos. Por estos asientos pasaron personalidades como Alcalde Zafra, López Alarcón, Zamacois, Sánchez Rojas, y como invitados de honor, Largo Caballero, José María Pemán, Fernando de los Ríos, Gallegos Rocafull, Zuloaga, García Lorca acompañado de su inseparable Carreño

Personas importantes que no se quedaron sin visitar la Taberna de Séneca, fueron los poetas del grupo cordobés "Cantico" como Ricardo Molina Tenor, Pablo García Baena, Migue del Moral, Ginés Liébana, Juan Bernier etc.. Se puede decir que para la Sociedad de Plateros la Taberna de Séneca fue la "Joya de la Corona".

Se suceden presidentes y la Sociedad ayuda también a mucha gente por desgracias de terremotos, inundaciones y nuestras guerras de Cuba y Filipinas. En Córdoba son un referente y cada vez tienen más aceptación. Llegan un momento en que podemos decir que "casi les sobra el dinero"

Pero en 1885, la situación del país es caótica en todos los sentidos y como no, en el aspecto económico, cayendo en picado las ventas del vino, fundamental circuito de ingresos para la estructura que la Sociedad de Plateros ya tenía. No obstante logran sobrevivir y salen al encuentro de sus afiliados más afectados, los plateros, y les establecen lugares de ocio y expansión con creación de una biblioteca incluso.

Distintas instituciones de la Ciudad le piden su colaboración y nunca dieron las espaladas a cualquier cosa que fuera buena para Córdoba. Afortunadamente las cosas mejoran a principios del siglo XX, y ellos como siempre aumentaron el número de médicos e incluso una dentista. Se llegó a un acuerdo con dos farmacias para que expidieran los medicamentes necesarios con la agilidad que se requería.

La Sociedad fue adquiriendo nuevas propiedades así en 1925, adquieren la Caja nº 159, de la Calle María Auxiliadora, para establecer una Taberna, y la Bodega. Después de este pequeño preámbulo esta es la Taberna que queremos relatar, porque en ella pasé los mejores años de mi juventud como cliente y amigo de Manolo Blancart, Francisco Rubiano, Juan Carretero, Pepe Alcalá, Rafael Calvo, Francisco Arjona, Rafael Gaitán, Manuel Aranda, Miguel Expósito, Rafael Espejo, Pedro Alcaide, Miguel Alonso, Pepe Porras, Rafael "El Caracoles" y tantos y tantos, a los que recuerda uno con cariño, ya que la mitad nos están con nosotros.

Y como no recordar a el Chico de la Rifa,

Se trataba de Rafael Ruiz Almagro (1920-1999), fue un personaje muy singular en esta Taberna. Los viernes, sábados y domingos, pregonando muy bien su producto hacía sus rifas, con sus tablillas de las cartas. Solía rifar 2 paquetes de tabaco canario o un paquete de tabaco rubio por cada sorteo. Solía rifar en "CASA MANOLO" de San Lorenzo, en "LA BEATILLA" de Pepe, y en la "SOCIEDAD DE PLATEROS" de María Auxiliadora. Era de la Calle María Auxiliadora, hermano de Rafaelita "La Naranjera", por lo que era muy conocido por todos. Era serio en sus rifas y en sus sorteos. En su trabajo habitual de todos los días, se dedicaba a hacer pilas, y fregaderos para la empresa Materiales de Construcción de Medina Azahara, que estaba ubicada enfrente del "SOLAR DE JUANITO", en la Avenida de Jesús Rescatado y haciendo esquina con la Calle Poeta Antonio Arévalo.

Fue vecino de la Magdalena  en la Casa que Pepita Aguilar compró para añadirla a su casa y en donde construyó la piscina y la unió con la Capilla de san José, esquina con la Calle Crucifijo, pero el vulgo cundió que la casa era del "CHICO" y hasta inspectores de la Hacienda se pasaron para verlo, y se llevaron un "chasco" como diría él, morrocotudo, pues no tenía ni "mierda en las tripas". En plan gracioso confundía con frecuencia los nombre de determinados clientes, e incluso el nombre de las Tabernas en donde actuaba.

Y paso a relatar un poco de la vida de la Taberna.

TABERNA DE CALLE MARÍA AUXILIADORA  (1931)

Luis Monzón Montes, es el que da origen a la Taberna de la Sociedad de Plateros, este hombre es un industrial posiblemente un bodeguero que a principios de siglo XX, concretamente en 1925, vende la Casa nº 159, de la Calle Mayor de San Lorenzo, a la Sociedad de Plateros según parece por 18.000 reales. Esta Casa tenía una gran extensión y profundidad pues llegaba hasta la Calle posterior llamada de los Ciegos. Por debajo de esta Casa vivía en el nº 157, el popular picador de toros el Bernabé Álvarez Jiménez "El CATALINO". 

A mediados de los años 1960, y al raspar la cal de la fachada para un nuevo pintado de la misma, aparecieron unos letreros en pintura negra que hablaban de "UNA FREIDURIA" por lo que creemos sinceramente que el tal Luis Monzón Montes, llegó a tener aquí un negocio de "FREIDURIA", además de tener sitio para Bodega e incluso un huerto.

Aunque de forma inicial la fachada y la parte cubierta del Bar con la Terraza, es prácticamente la misma, lo que es hoy el Patio Cubierto, era una zona de huerto con una alberca en el centro y una noria con su pozo. Todo este terreno por tanto se convirtió en útil para la Taberna. La Bodega inicialmente se situó en donde hoy está el Salón llamado "AGUILAR DE DIOS", (En el fondo del patio cubierto a la izquierda).

Posteriormente y con un proyecto fechado en el año 1939, "AÑO DE LA VICTORIA", según reza en el proyecto del arquitecto don Carlos Sáenz de Santa María, se realiza en 1957 la nave de la definitiva Bodega, que ya se mete de lleno en terrenos de la casa de la Calle de los Ciegos.

1.-FERNÁN PEREZ TORRES, En el año 1931, es el primer tabernero contratado de la Taberna de la Sociedad de Plateros. Este hombre era oriundo de las Margaritas y estaba casado con Dolores Rabadán Gómez. La Taberna vendía mayormente vino como producto principal.

2.-LUIS CORRALIZA RUIZ, casado con Carmen Anguiano se hace cargo de la Taberna en el año 1945. En este tiempo es cuando entra a trabajar en la Bodega "El Frasqui" la persona que a decir de los antiguos fue la persona que mejor llevó la Bodega, conectando perfectamente con el eficaz directivo Félix Degallón.

3.-JOSE  RODRIGUEZ CARMONA, "Pepe"  Se hace cargo de la Taberna en el año 1955, y con su mujer Carmen Alonso Moreno, hija del célebre piconero "El Ojos", le dieron otro aíre incluso de tapas a la Taberna. Se marchó por que quiso aprovechar su tirón en la Beatilla. .

4.-SEBASTIAN MADRIGAL GARCIA, Con la marcha de "Pepe" a la Beatilla, se hace cargo de la Taberna en 1962. A Sebastián le modifican la situación del mostrador de la Taberna escorándolo hacia la derecha, e incluso quitando el tabique de la Puerta de entrada a la Casa, con lo que se pretendía conseguir un amplio salón y adaptarlo para la TV. tan en boga por aquellos tiempos. En la cocina le ayuda su esposa Francisca Fernández Vera, conocida en el Barrio, como "PACA LA DE LAS REBECAS", porque durante mucho tiempo se dedicó a fabricar estas prendas de abrigo en la Calle Alvar Rodríguez..  

5.-PEPITO HIDALGO GALLEGO, fue convencido por su cuñado Antonio Jiménez María, para hacerse cargo de esta Taberna en el año 1968. En la cocina le ayudaba la esposa y su hermana respectivamente. La Sociedad de Plateros, volvió el mostrador a su sitio original, y la Taberna tomó un impulso importante a nivel de clientes. Ambos cuñados eran muy conocidos en el barrio.

LA SOCIEDAD DE PLATEROS, a todos estos primeros taberneros, les concedía unas condiciones contractuales muy "bondadosas" pues la Sociedad pagaba, agua, luz y todas las tazas, legales, y el tabernero sólo tenía que vender vino y de eso llevaba él una comisión. Todo esto claro está, era porque la Bodega de la Sociedad vendía mucho vino. Se puede citar como dato aproximado que entre sus Tabernas, la Bodega en los años 1966-1974, llegó a vender una media de 3.700 arrobas de vino, que convertido ese volumen en "MEDIOS DE VINO", equivale a la cantidad de 480.000. Eran la Taberna de la Calle Cruz Conde, seguida de María Auxiliadora y San Francisco las tres primeras.

6.-RAFAEL GRANADOS LOPEZ, Se hace cargo de la Taberna en 1972, y le ayudaba en la cocina su esposa Enriqueta Casas Molina, la hija del "Boticario del Jardín", Este Rafael Granados, supo dar un nuevo estilo a la Taberna, aumentando el tema de la cocina.

7.-FRANCISCO "EL CURRO", Se hizo cargo de la Taberna en el 1976, al marcharse Rafael Granados. Este "Curro" era un gran profesional y mantuvo el nivel de la Taberna, pero le surgieron diferencias con la directiva y tuvo que abandonarla.. En su tiempo visitó la Bodega el presidente Adolfo Suárez, dejando su firma en una bota..

8.-ANDRES GRANADOS LÓPEZ, Se hace cargo de la Taberna en el 1980, en compañía de su cuñado Antonio, y se puede decir que llevaron la Taberna a su máxima expresión. Empezó a dar de lleno bautizos y otras celebraciones, y marcó muchos records. En la Semana Santa del 1994, por ejemplo y en el día de Jueves Santo (Salida del Esparraguero), se puede decir que vendió 1600 flamenquines, mil kilos de calamares y dos mil kilos de bacalao y puso más de 900 medios entre otras cosas. Ese día según cuenta Andrés se rebasó el millón de pesetas..

9.-LOS HERMANOS ANTONIO Y MANOLO TEJEDERA, Se hicieron cargo de la Taberna en el 1995, ante la marcha de Andrés Granados y su cuñado Antonio, y la verdad que los dos hermanos, tenían buenas ideas como taberneros, pero posiblemente se debieron equivocar en algo, pues todas la Peñas que eran cinco se tuvieron que marchar. Ellos al parecer pretendían sustituir las Peñas por Cofradías y eso no resultó. Hicieron la innovación de comunicar la cocina con el patio, y pusieron una barra. Se marcharon a principios del año 2000.

Al no ser cliente de la Taberna en la actualidad, no puedo hablar de ella, por lo que lamento la omisión de cualquier dato.

Pero por encima de Taberneros y Clientes, la "TABERNA DE MARIA AUXILIADORA", fue una Taberna "clásica" en donde las hubiera, en la que convivieron muchas Peñas y muy buena gente. Una de las primeras Peñas, fue "LA EXCURSIONISTA CORDOBESA", que tuvo como impulsor a Manuel Aranda "Cachirulo", luego llegarían "LOS ROMEROS DE LA PAZ", que  venían de LA PAZ de Santa María de Gracia, en donde una falta de entendimiento con Julio Carmona, les obligó al traslado. Luego llegaría la peña "DE PALOMOS DEPORTIVOS", más tarde la "PEÑA LOS BOHEMIOS" y por último llegaron la "PEÑA LOS EMIRES", Peña "clásica" de San Juan de Letrán, y que terminaron en esta Taberna. Todas estas Peñas, crearon un ambiente de convivencia y amistad muy difícil de olvidar. Y con sus Cabalgatas de Reyes Magos, sus carrozas para la Romería de Linares y Santo Domingo, y sus campeonatos de dominó, hizo que pasaran por esta Taberna, la mayoría de las Peñas de Córdoba. Hay que recordar como buenos aficionados y jugadores, a Rafael Calvo, Francisco Arjona, Rafael "El Pesca", Rafael Obrero, Pepe Porras, Rafael "Caracoles, Estévez Milla, Manuel Aranda, Carlos y Rafael Espejo, Manuel Rey, Fernando "El Nano", Rafael Sánchez "El Tocinero", Luis Garzón, y muchos más.  

En los años 1950, era frecuente que en su Patio interior, se organizaran Cruces de Mayo y Verbenas, de muy buena aceptación. El guitarrista Murillo, acompañó a un joven Rafael Gaitán Romero, que se proclamó campeón del concurso de baile flamenco celebrado en Córdoba, y actuaron varias veces en este Patio. 

También el Club Atlético San Lorenzo, en aquellos años posteriores a la guerra, era un Club que quiso siempre honrar a Córdoba y a su Barrio, y por ello quisieron sumarse en un homenaje dedicado al torero Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", la cercanía de sus primos, "Palitos" y el "Niño Dios" que ya merodeaban por San Lorenzo para echarse novia, y la actitud decidida de Antonio Torderas, Manolo Cerezo, Alfonso Espejo, Rafael García, Vicente Soler y José Delgado, como directivos, amigos y simpatizantes del Club, lograron la asistencia del torero.

La gala del homenajes se celebró en  la TERRAZA DE LA TABERNA, que por aquellos tiempos acogía celebraciones de Bodas con orquestas y todo. En esa fiesta homenaje a "Manolete" serían los Hermanos Báez, los que amenizaron la velada. El convite fue preparado por Ricardo Vidal y Enrique Flórez, en cuanto a chacinas, y en cuanto a dulces, estos fueron preparados por Vicente Soler y José Delgado, que conociendo la debilidad de Manolete, por el dulce mexicano (Chilacayote), le prepararon en vez de cuñas del pastel cordobés, UN MODELO REDONDO Y PEQUEÑO, del exquisito pastel, al que ya la Confitería de San Rafael había bautizado con el nombre de "Manolete", la idea fue de José Delgado, y constituyó todo un éxito.

A "Manolete" le faltó tiempo para pedirle a José Delgado Roldán, que ya tenía la Confitería de San Rafael, que le prepara una docena de éste "Dulce Manolete", para llevarlos a sus amigos de México. 

A partir de esta fecha al igual que ocurrió con el torero, sería Rafael Sánchez "El Pipo", el que organizó el envío de este "Manolete" a Madrid, y que pronto se llegó a mandar semanalmente a la Calle Mayor de Madrid al remite de un tal Pedro Casero Bustos, que se encargaba de distribuirlos. Fueron dos décadas 1950-60, en la que este tipo de "Manolete" en cajas preparadas por José Arenas, se enviaban todas las semanas a través de la Agencia Garrido de la Calle Alfonso XIII, (hoy jamones Calixto.). En aquellos años te llegabas por ejemplo al "Bar de Pedro Chicote" y pedía un "Manolete" y lógicamente te lo servían. 

En los años de la "Transición Española" esta Taberna fue visitada por Adolfo Suárez, Por Felipe González, por Enrique Curiel, Diego Romero, Julio Anguita, Herminio Trigo, como personas destacadas de la política. También en el año 1975, y cuando el Río Guadalquivir olía lo suyo, visitó las Peñas de la Taberna el Obispo Cirarda Lachiondo, que se tomó un medio de "platino" entre Miguel Alonso y Manolo Aranda.

En el año 2017, la "BODEGA DE LA SOCIEDAD DE PLATEROS" ante la escandalosa caída en las ventas del vino, cesaba en su actividad entre otras cosa porque no se costeaba. Se había pasado de una época gloriosa de vender más de 3.000 arrobas de vino al año, a apenas 12 arrobas, en el primer trimestre del citado año 2017. y por reglamento, la Sociedad de Socorros Mutuos, no podía legalmente acudir en apoyo de la BODEGA, que entraba en perdidas. De esta forma se le decía adios al vino de "PESETA", al "ORO VIEJO" y al "PLATINO", y como no, a una forma de saber beber y saborear el vino en compañía de la familia y de los amigos, bien jugando al dominó, o de tertulia en la barra. o con la familia en cualquier fin de semana. Desgraciadamente con el vino se nos fue incluso una forma de vivir y palpar la tradicional Taberna Córdoba.

Hoy ante la desaparición de la "BODEGA DE LA SOCIEDAD DE PLATEROS" el negocio que costea a la Sociedad de Socorros Mutuos, origen de todo, es la política de alquileres que ha sustituido a la tradicional venta del vino como ingresos.