sábado, 2 de octubre de 2010

Los nuevos jubilados


Hace unos días, al pasar por la Plaza de Capuchinos, coincidí con un jubilado que conocía desde hacía mucho tiempo. Inevitablemente, intercambiamos un saludo y fuimos charlando hasta la Plaza de las Dueñas; al llegar allí, mi acompañante me invitó a café en el Hogar del Pensionista.

Yo nunca había entrado en dicho Hogar, y mi sorpresa fue mayúscula al ver tantas personas. Había jubilados de prácticamente todas las grandes empresas de Córdoba: Asland, CENEMESA, Carbonell, la Electro Mecánicas, Telefónica, RENFE, etc.

Puesto a observar, me llamó la atención sobremanera la armonía que allí se respiraba en los grupos que había formados. Unos probaban suerte en juegos de azar, otros entablaban tertulias, otros leían y algunos se dedicaban simplemente a contemplar el conjunto. También había, lógicamente, algunos que dormitaban. En aquel cuadro se apreciaba esmero, corrección y confianza, ya que todos los jubilados procuraban comportarse de la manera más “jovial” posible. Con sus vestimentas, con su aspecto personal en conjunto, intentaban demostrar que el paso del tiempo no hacía mella en sus personas, ni en sus edades.

Pero entre las cosas que más me llamaron la atención había una que destacaba sobre las demás: los jubilados “más jóvenes” se veían más cansados, más estropeados, más sufridos y más ansiosos de olvidar. Este grupo lo formaban aquellos jubilados “antes de tiempo”, todos estos prejubilados que últimamente están pariendo, y han parido, la mayoría de las multinacionales, las empresas en crisis y las que cierran totalmente.

Cada vez más interesado, entablé conversación con una de estas personas que se encontraba a mi lado en la barra del bar, y que era de la Westinghouse.

Por su aspecto representaba 70 años; por sufrimiento más. Realmente sólo tenía 54 años.

Lo que me dijo, voy a tratar de transcribirlo:

Yo vengo de una empresa en la que, como en tantas otras, nos han estado prejubilando, nos están “dando largas” en cuanto cumplimos los 52 años. A nosotros –siguió-, nos ha tocado vivir una última etapa de nuestras empresas donde la angustia y la inseguridad nos han hecho envejecer a marchas forzadas.

En esta última etapa que hemos vivido nos hacían experimentar la sensación de que “perdían” beneficios por culpa nuestra.

Hemos vivido unos tiempos en que parecía imperar una auténtica Ley de la Selva. Una baja, fuera por enfermedad o muerte, era una baja que se “aplaudía”. Se despreciaba a la persona, su entorno y su problemática. A la empresa lo único que les interesaba eran las reducciones de plantillas, fueran como fueran.

Nos ha tocado vivir una época en donde todos hemos aparecido en decenas de listas y relaciones, para otros tantos expedientes de suspensiones temporales, intentos de despido y reducciones de jornada.

En definitiva, hemos vivido unos tiempos en los que el excedente de plantilla era la “tapadera” para justificar la no rentabilidad de la empresa.

Hemos padecido cómo se nos ignoraba. Cuando volvíamos de cualquier baja, expediente o ausencia, nos encontrábamos que nos habían quitado hasta la mesa o el banco de trabajo. Ya no contaban con nosotros para nada.

Hemos podido comprobar, al final, como después de casi cuarenta años de trabajo, éramos los primeros en estorbar. Es lamentable, pero es verdad. Sabemos que hemos envejecido, que estamos quemados, pero al menos damos gracias a Dios por estar vivos. Y digo esto, porque muchos compañeros han muerto por el camino


Después de escuchar a este hombre me di cuenta de verdad de que estaba en un Hogar del pensionista, me di cuenta de que los jubilados son unas personas que lo han dado todo en el trabajo, en la sociedad y en la vida.

¡Cuántos madrugones, cuántos fríos, cuántos calores! ¡Cuántos desvelos…! ¿y para qué?.. Que si el incentivo, que si el convenio, que si la huelga… ¿y para qué?.. Tanto luchar, tanta fidelidad… ¿y para qué?

Lamentablemente, llegado el momento, cuando llevas tanta experiencia acumulada y te encuentras en perfectas condiciones de rendir favorablemente, para crear riqueza y generar impuestos, llegan y te dicen que sobras, que te tienes que ir, incluso perdiendo una cantidad importante de tu poder adquisitivo. Con cincuenta y pocos años ya eres viejo. Molestas.

… Atrás quedaron aquellos papeles de protagonismo que los Comités de Empresa, dominados en su mayoría por el Partido Comunista a través de Comisiones Obreras, se atribuían.

A modo de ejemplo y recordatorio, podemos traer aquí algunas palabras del líder del comité de empresa de Westinghouse, que en una asamblea celebrada en la fábrica en 1977, poco más o menos dijo: “NOSOTROS LOS SINDICATOS Y LOS TRABAJADORES TENEMOS QUE INCIDIR EN LA DIRECCIÓN DE ESTA EMPRESA, PARA QUE SU FUTURO DEPENDA DE NOSOTROS”.

Por supuesto que al bueno de Manolo Rubia, entonces presidente del Comité, no hay que hacerle responsable de aquellas palabras ni echárselas en cara. Hablaba y actuaba de forma coherente con su pertenencia al Partido Comunista, entonces plenamente enfrascado en la vorágine de las elecciones políticas que a nivel nacional estaban por celebrarse, donde además creían firmemente que era perfectamente posible el advenimiento de Carrillo y sus compañeros al poder.

Efectivamente, los comunistas, con el propio Carrillo a la cabeza, se creyeron que su capacidad de “dominar las asambleas en las empresas, las manifestaciones de la calle, su demostrado protagonismo como único partido en torno al cual se concentraba toda la oposición al franquismo, etc.” les iba a reportar “UNA OPCIÓN CLARA DE FORMAR PARTE DEL PRIMER GOBIERNO DEMOCRÁTICO”.

Pero los acontecimientos seguían ya otro rumbo, aunque muchos aún no lo sabían o no querían ser conscientes. Se empezó a ver claro que, gustase o no, a la economía, como al campo, no se le podían poner puertas. Por ello, a pesar de toda aquella importante presión sindical que se ejerció por aquellos años, la Westinghouse, como tantas otras empresas, inexorablemente siguió su (triste) proceso DE DESLOCALIZACIÓN, proceso que ya se había iniciado en toda España con la crisis de la famosa guerra del Yom Kipur (6 de Octubre de 1973).

(Como ejemplo, actualmente los interruptores que se “montan” en la planta de Córdoba vienen fabricados y montados al 95% de la India, con mano de obra barata. Aquí solamente se hace un ensamble final, un seudo ensayo y el preparar para expedir.)

Ya de tumbo en tumbo, la fábrica, de nuevo llamada CENEMESA, a fin de garantizar su viabilidad iba a ser adquirida por una multinacional con el apoyo de Gobierno. Las empresas que presentaron ofertas de compra fueron: Alsthom, (francesa), Mitsubishi (japonesa), Siemens (alemana) y la ABB (sueca). Todas estas empresas presentaron un escandallo de plantillas, en donde se veía claramente que optaban por reducir la plantilla indirecta. Todas querían lograr un coeficiente entre Indirectos/Directos de 0,50 (este dato nos lo confirmó D. José Aldeanueva, presidente de CENEMESA, cuando visitó Córdoba para hacer una entrega de insignias en un acto que tuvo lugar en el Patio de Columnas del Palacio de Viana en el verano del 1988). No era algo nuevo, pues esta estrategia empresarial ya la habían “pensado” las empresas SOFEMASA y BLR, que habían hecho estudios de viabilidad para los americanos cuando éstos aún eran dueños de la fábrica.

En las empresas del sector de “Bienes de equipo”, los criterios Directo e Indirecto quedaban definidos más o menos de la siguiente manera:

TRABAJADOR DIRECTO: Es aquel que fabrica, produce y termina cualquier producto vendible en el mercado. En otros sitios se les llama trabajador de taller.

TRABAJADOR INDIRECTO: Es aquel trabajador o empleado que no tiene incidencia directa sobre el producto, la pieza o su fabricación. Su trabajo consiste en dar cobertura funcional y administrativa al proceso productivo. En otros sitios les llaman trabajador de oficina, empleado o funcionario.

Por tanto, ya no eran sólo los americanos los que se empeñaban en reducir puestos de indirectos. Las empresas internacionales que concurrieron a la compra de CENEMESA, entre ellos los “modélicos” suecos del Estado del Bienestar, también pensaban lo mismo (y por cierto, fueron los que “ganaron” la puja). Esto lo sabe muy bien Manuel Peláez Sánchez (1), que fue el negociador de Comisiones Obreras, y que tuvo que firmar unas condiciones que no se parecían en nada al futuro halagüeño que “vaticinó” el compañero Manolo Rubia.

Pues bien curiosamente en este país, llamado España, los únicos que tienen seguro su puesto de trabajo son aquellos que realizan TRABAJOS INDIRECTOS para las Administraciones; ya sea, Gobierno de la Nación, Autonomías, Ayuntamientos, Diputaciones, y Sindicatos etc. A ellos no les afecta la crisis, no los prejubilan, y eso que a algunos, sobre todo en cargos altos, la palabra “trabajo” les tiene que sonar hasta extraña. Y es especialmente triste, que los Sindicatos, salvando personas concretas, se hayan convertido en una “mala copia” de un ente corporativo, totalmente dependiente del poder al que debieran hacer frente, y en algunos casos, asumiendo con grandes presupuestos, misiones propias del antiguo Instituto del PPO, franquista, que se escapan totalmente de su lógica de actuación. Y con algún líder sindical, como ha demostrado recientemente la prensa, cobrando CIENTO VEINTE MIL EUROS AL AÑO, cifra a la que no llega ni de lejos la suma de las pagas de muchos prejubilados juntos. Qué pena…


(1) Por cierto este compañero, se cambió de “bando” y es hoy uno de los empresarios más importante en el sector de RESIDENCIAS PARA JUBILADOS.

20 comentarios:

ben dijo...

Estupendo trabajo,la verdad es que yo
paso por el lugar y nunca he entrado,
precisamente por eso que tú expones.
En esta sociedad,no se ha hecho nada
para prepararse a la jubilación,mucha
culpa la tiene también el interesado,
que cuando era muy necesario y esta
ba en toda su plenitud,no pensó que eso podría cambiar.
Particularmente,estoy jubilado,pero
sigo trabajando,me busqué un rolli
to propio,porque no creo en la ju
bilación total.Desde los 45 ya me preparé para cuando ocurriera,in
virtiendo tiempo y dinero.no me
arrepiento,al contrario.En algo
hay que enrollarse,todo menos ir
a esos "clubs" de jubilados.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Ben


Gracias una vez más por tus comentarios.

En esta colaboración he trasladado en primera persona, todo lo que hemos sufrido en nuestra fábrica y para nada. Al final pasó lo que tenía que pasar.

Me quejo de la situación en que se sienten muchos trabajadores, ante el miedo, al despido.

Concretamente en el expediente del año 1993, en Cenemesa los suecos de ABB, ECHARON A LA CALLE A UNOS DOSCIENTOS SETENTA TRABAJADORES,
a partir de los 51 años, con una pérdida de poder adquisitivo muy cercano al TREINTA POR CIENTO.

Algunos representantes sindicales firmantes de aquellos acuerdos, se "fugaron" voluntariamente de la fábrica. Actualmente pueden estar COBRANDO UNOS CUATRO MIL euros/mes
EN EL CARGO POLITICO QUE DISFRUTAN.
Obviamente tienen su jubilación muy bien garantizada.

Mientras jubilados y jubiladas, en acogedores hogares, disfrutan de sus "desayunos molineros" y de "ahorcar el seis doble", además de hablar de sus viajes del Inserso. Pero las pensiones congelas.


Saludos

Laurentino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laurentino dijo...

Es una vergüenza y una falta total de justicia las míseras pensiones que les quedan a tantos españoles que han estado toda su vida trabajando como mulos para sacar su vida adelante.

Para que luego lleguen los buitres del BBVA y digan que las pensiones en España son demasiado "generosas" (http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/2475343/09/10/BBVA-certifica-que-la-economia-espanola-ha-tocado-fondo.html), aunque a lo mejor es que se referían a su ex-consejero delegado, al que le han jubilado a razón de 3 millones de euros anuales (http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/1588081/10/09/El-retiro-dorado-de-los-banqueros-espanoles.html).

No sé cómo aguantamos esto.

Paco Muñoz dijo...

Manuel es imposible leer el artículo y no compartirlo, incluso teniendo voluntad de encontrar algún resquicio dónde incidir, pero es que no lo hay.

Al empresario que citas firmo el acuerdo no ventajoso, lo conozco bastante bien, trabajó conmigo y moví bastantes fichas por él. Sus métodos si se pudieran exponer eran diametralmente opuestos a los que ahora emplea. Es tremendo. Dinero, dinero y dinero. Alguno de los otros -creo- a los que te refieres con cargos públicos, me parece tuvieron un negocio dónde hoy está la cuchara en la placita, en el rincón. Y es lamentable como cambia la gente su perfil ideológico, se aburguesan y entran en el juego del dinero, del chaqueteo y la pérdida de valores.
El otro día me encontré a un amigo, a un buen amigo, que ha estado muy bien económicamente por su profesión, y jugaba a la ostentación, me dijo que iba a comer a ese club o residencia o como se llamé. Me recalcó la de veces que él ha comido en el Caballo Rojo, mientras yo iba al burro verde o no iba a ningún lado porque no me lo podía permitir, y tampoco me interesaba mucho ese tema. Me habló de lo bien que estaba el restaurante "El Caballo colorado del jubilado", y sobre todo lo barato. A este amigo le han quedado seiscientos euros, claro era autónomo y los autónomos, ademas de llevar razón en algunas cosas, se quejan de que les ha quedado poco pero siempre han pagado lo mínimo. La verdad es que es poco, muy poco.
Esa es la referencia que tengo de esa Residencia de día. Del cuerpo del escrito, mi admiración por el tratamiento tan exquisito que le das.
Un saludo.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco

Veo con enorme alegría de que tu amor a Córdoba, se apoya a un total conocimiento de ella.

No estamos aquí para hacer y valorar agudezas, pero me has demostrado que eres un hombre importante para el logro de "RECREAR LA MEMORIA DE CORDOBA"

Paco, yo, en aquella fábrica vivi el liberalismo inhumano de los americanos. Vivi, los intereses de los partidos que eran lo principal para aquellos buenos sindicales.

Esta pasada Huelga General, ha sido "un cuento de hadas" en la comparación con lo que nosotros pasamos allí.

Sobre los sueldos de los salarios de los trabajadores, se quiso cargar la NECESIDAD DE QUITAR AL DICTADOR.

Aquello pudo ser ilusionante, pero mientras Cajasur, con unos dineros que a lo mejor no eran suyos, ponían sueldos y pagaba "despidos" y jubilaciones, que al final las pagaron todos los españoles.

Hay trabajadores de Cajasur, que por ejemplo, cobran cuatro o cinco veces lo que cualquier tornero que era un buen artista en su trabajo, despues de cuarenta años, dándole al torno. Y al final esos excesos los ha pagado el erario público.


Saludos.

ben dijo...

Manuel,no entiendo dos puntos,en lo
que le dices a Paco:
1-"sobre los sueldos de los trabajadores....."No entiendo que
has querido decir con eso.
2-Cuando dices,que hay trabajadores
de Cajasur,que cobran tres veces
mas que....Te refieres de jubila
ción,que les ha quedado,o de cuando
estaban activos?.Gracías

Manuel Estévez dijo...

Amigo Ben


Los trabajadores de Cajasur, que han sido prejubilados, lo han hecho con practiccamente el 100%. de lo que cobraban en activo.

Se da la circunstancia de que cobran el cien por cien de la Seguridad Social, y luego Cajasur les complementa otro tanto en la práctica.

Y luego despues de Indemnizar a unos quince directores generales, un montón importante de ejecutivos con indemnizaciones algunas de hasta cien millones de pesetas. Se arruinan y tiene que ser el Banco de España, quien tenga que sacarlo de la quiebra, ante las pérdidas MIL MILLONARIAS DE PESETAS.


Saludos

Paco Muñoz dijo...

Corroboro lo que dice Manuel. Había incluso sobres especiales a los directivos, aparte de la asignación por asistencia a reuniones. Sobres que no figuraban en la declaración de la renta. Todo eso lo paga el Estado que como Hacienda somos todos. Luego un engordamiento siciliano de la plantilla: -D. Miguelito que mi hijo está parado y quisiera... -Que se pase por la oficina tal.
Ese pagarle un sueldo a cientos de personas subsidiadas más gasto, porque la plantilla no era optima. Y ahora tienen derechos adquiridos y pasaran a engrosar con la reestructuración laboral el gasto del Estado. Eso sin contar planes de pensiones que adolecen del pecado de avaricia, aunque el incumplimiento de todos los pecados capitales era algo común.

José Manuel Ben-saprut dijo...

La diferencia entre un jubilado y un prejubilado es que el primero se ha ganado el "júbilo" de su retirada después de años de dedicación a su empresa, y el segundo se va de ella sabiendo que todavía puede hacer más y se enfrenta a una etapa de su vida, vacía sin su trabajo habitual y con mucha incertidumbre. A mi padre lo jubilaron de Cenemesa después de haber montado cientos de transformadores de energía por toda España. Cuando se vio en casa, sin hobbies, sin nada que hacer, sin ganas de dormir más allá de las siete de la mañana, sin sentirse util,... comenzó a ganar peso, y hoy en día tiene problemas de movilidad y ciento y pico kilos de peso. Él solo sabe montar transformadores. Ya tiene los 76 años, pero no hay día que compartas con él en el que no te cuente su viaje a Tarragona, Lemoniz o Alora. Siempre le va a quedar la incertidumbre de saber si se jubiló, o si simplemente lo echaron con unos golpecitos en la espalda.
¡Cuarenta y dos años de trabajo!

Manuel Estévez dijo...

Amigo Ben

Solo con saber que eres hijo de un trabajador de Cenemesa, me mereces todo mi respeto y agrado.

Tu padre fue prejubilado en el año 1990, cuando los suecos, se hacen cargo de la fábrica.

El hecho de que tu padre saliera de su fábrica NUEVE AÑOS ANTES, le tuvo que causar una sensación de vacio, que a muchos nos ha causado incluso problemas psicologicos.

Y critico, es que ese problema A LOS INDIRECTOS DE ESTE PAIS, no les afecta para nada.


Dale un abrazo a tu padre, que si ha sido montador de Cenemesa, es por fuerzas una gran persona.

Saludos.

Manuel Estévez dijo...

Amigo José Manuel


Me dices que tu padre no habla nada más que de sus transformadores.

Yo, te añadiría que "nada más y nada menos de sus montajes".

Tu padre perteneció a aquella 904, que era la Sección de Montaje.

Tendría tu padre 41 años (1965), cuando se montó el Transformador más grande que se había hecho en Europa. Un 120.000 KVA. para la La Sevillana de Electricidad.

El recordará que hubo que montar dos gruas de 120 toneladas, para mover el bicho.

También te dirá que en su traslado hubo que apuntalar puentes y todo.

El trabajo serio de los montadores como él:

-Bien en el apilado del Circuito
-Conexionado de Bobinas
-Apretado de aislantes
-Cableado en general
-Terminación, etc.

Hizo que Cenemesa o Westinghouse, fuera un referente mundial en este tipo de máquinas.

Actualmente el 70% de la cartera de Pedidos de ABB, lo constituyen reponer los "Trafos Acorazados" que aquella Secciónes 904 y 905, pusieron por todo el mundo.

Un hombre que estuvo en Lemoniz, en Ascó, en Cofrentes, y tantos años (42) trabajando en fabrica, tiene muchas cosas que contar a este país, pues con su trabajo y profesionalidad, ayudó a LEVANTAR ESPAÑA.

Cosa que no hacen toda esta plaga de gente que están todos los días hablando de "Esteban Belén" en TV y se lo están "llevando calentito".
por la cara.

Saludos

ben dijo...

Me ha gustado mucho,lo que le has escrito a Jose Manuel,de todos esos
trabajadores de la Cenemesa que dejaron su huella,por toda España,
seguro que le habrá encantado.
Cenemesa,al igual que la "Letro",
fueron muy importantes en su mo-
mento,Manuel.
Has hecho,en varios escritos,el
enfoque humano en esa empresa,en
varias vertientes,pero no has dado
tu opinión,sobra la empresa en sí.
A mi me encantaria,que dieras tu
opinión del porqué esa empresa desa
pareció.Cómo és que ni el estado,ni
después la Junta de Andalucia,hi
ciera nada para su continuidad,adap
tandose a los tiempos,pues según tú
fue una empresa muy importante,en
la estructura industrial de España.
Porque Abengoa,si que ha continua
do,adptandose a los tiempos.

José Manuel Ben-saprut dijo...

Amigo Manuel,

Me has emocionado con tus dos mensajes, que pienso hacer llegar a mi padre, lo cual te agradezco sinceramente.

Yo tengo recuerdos de la época en que mi padre se marchaba para varios meses, con mi madre llorando, ya que se quedaba sola con cinco hijos. Cuando nos compramos el primer teléfono del barrio para poder conectar con él a diario. Cuando nos fuimos en uno de esos viajes a Palos de la Frontera, que venía a la hora del bocadillo y nos recogía, nos dejaba en Mazagón y se iba a trabajar hasta la tarde. Cuando volvía a casa después de unos meses y yo me preguntaba por qué pasaban todas las siestas mis padres en el dormitorio, con la puerta cerrada.

Mi hermano siguió más o menos sus pasos, a niveles más pequeños, y cuando les veo comentar sobre asuntos técnicos se adivina en la mirada de mi padre un brillo especial, como recordando aquellos días en los que montaba por España transformadores, según sus palabras, "tan grandes como campos de fútbol".

Un abrazo, y gracias.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Ben


Esta empresa en los años sesenta, tenía 4 negocios.

1º.-En 1963, Cenemesa, trasladó su fabricaciób de motores al Norte.

Y en esas instalaciones empezó a fabricar traformadores de pequeña potencia.

Este negocio nunca fue rentable, pues había que competir con empresas con menos estructura de gastos. No obstante hasta la mitad de los años setenta, estuvo en activo.

Estas naves eran pared con pared con la Electro Mecánicas. Al dejar Esta Linea de fabricación incluso se abandonaron las naves.

Desde el final de los cincuenta y al otro lado de la via de Málaga se inauguraron unas naves modernas:

-Una División de Aparellaje, con
una fabricación muy compleja.

-Una División de Trafos. de gran potencia.

-Una División de Herramental.

En total trabajaban en 1973, unos MIL SETECIENTOS SESENTA Y TRES TRABAJADORES.

Con la guerra del Yom-Kipur, fue menguando la plantilla ante el problema de pedidos. (crisis del petroleo).

En un principio se creyó que eran problemas estructurales, pero se demostró que eran más serios. El mercado mundial se retrajo.

-Aparellaje ocupaba 760 operarios, y llegó a la conclusión de que no era rentable. Esta División, por su complejidad, siempre estuvo en pérdidas.

Por lo que los americanos, la tenían ya en plena desaparición.

-La división de Herramental, se montó para suministrar utillaje a la fabrica de motores y al mismo Aparellaje. Al desaparecer estos dos negocios, herramental se auto condenó.

El único negocio que fue siempre muy rentable, fue Traformadores de Potencia, que era la que soportaba las pérdidas de las demás.

Esta fábrica, con la interconexión con otras fabricas de ABB, obtuvo:
EL LLAMADO PRODUCTO COMUN

-La Linea de Caldereria para todas las fabricas, se realizan en un centro común.

-La carpinteria es subcontratada a proveedores del exterior.

-Los aislantes son sucontratados en el exterior.

-El replanteo y el corte de chapa magnética para los nucleos, viene del exterior.

-Por lo que aquí en Córdoba, sólo se hacen las bobinas especiales, y el montaje de los transformadores, y algún cableado final.

Dando todo lugar a que con sólo unos 380 operarios, funcione la fabrica.

Estos prolemas escapan a lo que puedan ser el deseo del Jurado de Empresa, o a la intervención de cualquier institución.

A la Económia Industrial, como al mismo campo, no se le pueden poner puertas.


Saludos

Manuel Estévez dijo...

Amigo Jose Manuel


Me da alegria que dsifrutes con las cosas de tu padre.

Si te parece bien me gustaría que me indicaras el nombre de tu padre.

Con ello me gustaría resaltar mejor las cualidades de ese compañero.

Aqui me tienes a tu disposición para lo que necesites.

Saludos.

José Manuel Ben-saprut dijo...

Estimado Manuel,

Mi padre se llama Alfonso, y de apellido Fuerte. Hace menos de una hora que le he comentado en persona lo de tus mensajes, y me ha dicho que te conoce.

Según me dice, ha ido muchas veces a requerir de tus funciones, pues eras el Jefe de Mantenimiento Eléctrico. Que eres más joven que él y que probablemente ya estés jubilado. Me manda que te haga llegar un saludo especial y que espera que te encuentres bien.

De esto supongo que debe de hacer ya algún tiempo, así que si mi padre se ha equivocado de persona, espero que se lo disculpes.

Un abrazo.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Jose Manuel


Soy una persona que gracias a Dios hasta la presente tengo una memoria gráfica.

Ya que me ha hablado de tu Padre, ¿Acaso tuvistes a un familiar, que estuvo de tornero con Luis Vélez Vargas?.


Saludos.

José Manuel Fuerte dijo...

Demasiado para nuestra memoria. No me suena, y supongo que por eso mismo no tendrá relación con nosotros. Lo siento.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Jose Manuel


De acuerdo.

Saluda a tu padre y darle un fuerte abrazo de mi parte.


Saludos