domingo, 25 de diciembre de 2011

LOS HUNGAROS

En el principio de los años sesenta, aquellos sindicatos verticales que al parecer no eran “democráticos” y que solo servían para hacer pisos, también organizaban entre otras cosas unos campeonatos de fútbol entre las empresas, que se jugaban en la tarde de los sábados en el desaparecido Estadio de Lepanto. Hoy sería impensable pensar en un campeonato así, pues los sindicatos, demasiado hacen con “necesitar dinero” para pagar a sus muchos “liberados”.

La verdad es que tampoco hoy en día se podía imaginar un campeonato de aquellos, primero porque la televisión al ofrecer partidos de fútbol casi a todas horas, le ha quitado todo el protagonismo y la posible salsa que pudieran tener aquellos partidos. Pero también es verdad que las empresas en torno a las cuales se organizaban aquellos partidos, la mayoría han desaparecido. Ya no están CENEMESA, PERFECTO SILLERO, FUNDICIONES ALBA, TALLERES SERRA LEON, LA CORDOBESA, CEPANSA, TALLERES COSTAN, CERVEZAS EL AGUILA, ELECTRO MECANICAS, MONTE DE PIEDAD, etc. etc.

Pero en CENEMESA, no solamente se participaba en aquellos campeonatos entre empresas, sino que también aprovechando la jornada intensiva de verano, se organizaba por las tardes una competición entre las distintas naves o secciones más singulares de fábrica. Así una se llamaba “Cartones” otra “Bobinaje” otra “Chapa Magnética” otra “Montaje” otra “Los Húngaros” etc. etc. Pero con ser todas las secciones importantes quiero destacar a “LOS HUNGAROS”, por sus especiales características y personalidad, hasta en sus atuendos..

Al decir HUNGAROS, es querer recordar a una de las secciones más simpáticas y laboriosas de fábrica. Esta sección la 901, consiguió una homologación, podemos decir universal, cuando se les exigió que hicieran las cubas para los transformadores de una importante central nuclear francesa, propiedad de EURODIF. Este reto fue especialmente exigente para toda la fábrica de Córdoba, pero muy especialmente para esta sección, ya que fueron muchos los protocolos y homologaciones que tuvieron que cumplir.

Fueron más de 20 transformadores los que hubo que fabricar para dicha central y el producto lo repartió Westinghouse (adjudicataria de la central), entre sus fábricas de Córdoba y de Chaleruart (Belgica). que se repartieron la carga prácticamente al 50%.

GENTE CAPAZ

Para empezar los cálculos de los transformadores de 350.000 KVA, los realizó el ingeniero cordobés Antonio Marín Jiménez, que se tuvo que desplazar a Bélgica, para realizar dicho trabajo, lo que demostró muy a las claras el nivel de nuestro personal.

Esta fábrica de Córdoba, siempre fue cabecera en Europa en hitos de fabricación. Fue la primera en fabricar un transformador de 125.000 KVA, allá por los años sesenta. Luego vinieron los transformadores para EURODIF, y se fueron aumentando paulatinamente las potencias, hasta conseguir recientemente un transformador de 1.100.000 KVA, el de más potencia del mundo, para una empresa de USA. Posteriormente se ha conseguido el transformador de gran potencia y en modalidad DESFASE, con lo que se ha marcado otro hito mundial en este tipo de máquinas.

Pero a caballo de toda esta evolución técnica y tecnológica, los suecos de ABB, como premio a Córdoba, están desubicando TODAS LAS NAVES DE FABRICACION, aquí lo único que se hace ahora es prácticamente montar.

EURODIF

Para la realización de aquel pedido allá por los años 1979, a todos los departamentos y secciones de fábrica se les exigió que demostraran su nivel técnico y profesional, pues las condiciones del pedido fueron muy exigentes, en todos los aspectos técnicos. Para la fábrica de Córdoba, fue como su GRAN REVALIDA, el hecho de que los orgullosos franceses, le encargaran los transformadores de una de sus principales centrales nucleares, así lo atestigua. Pero de todas las secciones vamos a mencionar como hemos dicho solamente a los HUNGAROS.

FUERON GRANDES PROFESIONALES.

Efectivamente fueron muchos los trabajadores que prestaron su trabajo diario en la sección de calderería y que simpáticamente se le denominaba LOS HUNGAROS.

Entre un gran grupo de profesionales recuerdo a estos nombres propios que intervinieron en las labores de: CORTE, ESMERILADO, APLANADO Y DOBLADO.

Manuel Díaz

Pedro Pérez

Enrique Carmona

Juan Huertos

Manuel Alfaro

Antonio Tello

Julián Esquinas

Francisco Sánchez

Fausto García

Francisco Moreno

Antonio Ruiz

Eloy García

Juan Terrón

Alfonso Barata

Etc.

Etc.

(Poner los nombres es cuestión de una relación, pues en la práctica casi todos en aquella simpática sección, se llamaban por sus apodos)

Recordar como llevaban a cabo la operación de aplanado de aquellos enormes paños de chapa de 3 x 7 metros, produce escalofríos. Era trepidante el ritmo a golpe de mazo que estos trabajadores le imprimían a esta operación. Muchas veces se “picaban” entre ellos en el ritmo del golpeo por lo que aumentaban el ruido, la potencia y la rapidez. Al final la mayoría quedaron afectados con problemas serios de columna y llenos de dolores. Menos mal que en todos los casos la empresa “les compensó” con una pensión lo más menguada posible, y si te vi no me acuerdo.

Efectivamente fueron muchos los trabajadores y mandos intermedios, que dieron EL CALLO”, en el trabajo diario en esa sección de los HUNGAROS.

Esta fue la primera nave que visité cuando ingresé en fábrica y allí por toda iinformación me indicaron que era la NAVE DE LOS HUNGAROS, (Hoy no queda nada de ella, pues se la han llevado toda al país vasco). Recuerdo que el maestro de esta sección era el simpático JULIAN SAEZ BARQUIN, que además de un perfecto conocimiento del oficio de calderería, se trajo de su Baracaldo natal, su boina, su sonotone, su afición a la bicicleta, sus dolores de reuma, sus dientes y su afición al Atlético de Bilbao.

CON NOMBRE PROPIO

Hace unos días nos enteramos de la muerte de Antonio Trenas Sánchez, que tuvo lugar hace poco más de un mes. Su familia, su esposa y sus seis hijos, tendrán mucho que echar en falta a este gran padre de familia. Todavía algunos recordamos, cuando allá por el 1966, su hijo mayor se tuvo que marchar al servicio militar (Sidi Ifni), y por poco le cuesta una enfermedad al bueno de Trenas, que casi lloraba en aquellas "cortinas" de su sección.

Este gran profesional se pasó su vida laboral en lo que se llamó “las cortinas”. Allí perdido entre separadores de tela azul, estaba la sección del maestro Antonio Trenas, en donde se montaban y soldaban todos los DEPOSITOS DE EXPANSION, de los transformadores, los CONJUNTOS PLACAS APRIETO CULATAS y los CONJUNTO TRENES DE RUEDAS, despieces fundamentales en el transformador. Ya no quedan cortinas ni rastro de estos despieces, y eso lo sabe muy bien Rafalin López y Antonio Cruz Gordillo, que fueron de los más adelantados de esta sección.

EXIGENCIAS

Para los transformadores de EURODIF, la sección de los HUNGAROS, fue mirada con lupa como suele decirse, pues toda la elaboración de la cuba, los doblados, las soldaduras, etc. etc. se tuvieron que realizar con procedimientos homologados. Se practicaron pruebas de Rayos X, e incluso hubo que mandar a ensayar probetas al CENIM. La chapa de la cuba era de 20 mm. de espesor del tipo A52D. También hubo que mandar los transformadores a someterlos a pruebas antisísmicas en unos laboratorios de Bilbao.

SOLDADORES

Para los trabajos de soldadura del montaje de las cubas, se tuvo que disponer de soldadores homologados, como fueron Arriaza Hidalgo, Rafael Jiménez y Antonio Ruiz, etc. etc. que realizaron el trabajo con soldadura semiautomática, (Fluxo-Flix Básico), a base de hilo tubular. Fue Mateo Maya Sánchez, como técnico del CENIM, quien coordinó todas estas labores.

Se hicieron ensayos de rotura y doblado, de acuerdo al procedimiento homologado, También se utilizaron para la refrigeración un tipo de radiador diseñados a base de tubos, que eran diseño de Chaleruart (Belgica). Estos radiadores se hacían en fábrica primera en el taller de Humanes Castillejo, que incluso llegó a perfecionarlos sobre su diseño original.

Pero es que en aquellos tiempos eran muchos los profesionales que arrimaban el hombro, cada uno en su sitio. Y esta sección fue fundamental, para que aquellos transformadores, pudieran salir por el apeadero de Renfe, que estaba por debajo de la Casa de “Pepe El Loco”, chofer singular de la fábrica.

Entre los muchos profesionales que trabajaban en la soldadura de despieces, y en el montaje de las cubas, utilizando el hilo continuo descrito anteriormente, en sustitución en muchos casos de aquellos tremendos electrodos FACILANO DE 7 MM., citaremos a:

Daniel León

Pablo Molina

Jorge Orden

José L. Orden

Juan Tena

Pedro Zafra

Fernando Alba

Manuel Zamora

Juan A. Cebrián

Juan Moreno “El Telarañas”

Vicente Pedraza

Rafael Leva

Fermín Jurado

Antonio Trenas

Antonio Cruz

Juan Chófles

Emilio Armenta

Francisco Rincón

Antonio Moya

Enrique García “El legañas”

Juan Arriaza

Juan Bautista

etc.

etc.

JUAN TERRON BLANCO

Pero si todos los trabajadores anteriores merecen todos los respetos, personales y de tipo profesional, hubo un trabajador llamado Juan Terrón Blanco, que con toda la entrega del mundo, un ABSENTISMO CERO, y un comportamiento ejemplar, durante toda su vida laboral, le tocó posiblemente realizar las tareas más ingratas, incómodas y peligrosas de la sección. “LA GRANALLA”.

El granallado era una técnica de tratamiento de limpieza superficial por impacto por el cual se podía lograr una limpieza de cualquier superficie metálica, mediante la proyección de miles de partículas abrasivas (granalla), a una gran velocidad (65-110 m/s) que al impactar con la pieza a limpiar, produce la eliminación de todas las partículas de oxidación y suciedad, permitiendo que esta superficie limpia, sea un correcto soporte adherente para cualquier minio o capa de imprimación.

Para realizar su trabajo se ponía una vestimenta similar a la de los buzos submarinos, y se encerraba en una cabina totalmente aislada, con dificultades de alumbrado, ruido, y de respiración por las partículas que flotaban en el ambiente Su misión consistía en el manejo adecuado de la manguera que vomitaba miles de partículas metálicas, que debidamente orientadas sobre la superficies a “granallar”, conseguía una superficie limpia con la suficiente adherencia para recibir las capas de pintura de protección y acabado que necesitaba el transformador.

En las condiciones en las que le tocó a este trabajador hacer su trabajo, eran posiblemente las más extremas de toda la fábrica. Por el contrario, él, que pasó lo mejor de su juventud dentro de aquella cabina “diabólica”, jamás se le vio nunca protestar

ES DE VERGUENZA

Que el trabajador Juan Terrón Blanco, con su padecimiento permanente de diabetes, que le implicaba incluso tener que pincharse la insulina en el trabajo, tuviera que meterse todos los días en esa “fatídica cabina” que representaba la GRANALLA, para acumular jornadas de cotización, para tener derecho a una pensión de esas que se denominan poco menos que MILIURISTA. Mientras, podemos ver y vemos, y ahí está LA VERGÜENZA, como los medios de comunicación un día si y otro también, nos anuncian como algunos políticos, e incluso gente DE ALTO COPETE, (que después que son mantenidos por el erario público), hayan cometido ABUSOS ECONOMICOS DE FRAUDE Y ENGAÑO, a este país. Y encima hay que soportar que un tal Cayetano, viejo trabajador de la nobleza, (ironía), se permita el lujo de descalificar a los andaluces.

Al que defrauda y roba, a la cárcel y que devuelva todo lo que haya robado y en cuando a DON CAYETANO, yo le contrataría para que al menos una vez en su vida trabajara y precisamente en una GRANALLA, para que de esta forma comprobara la diferencia que existe entre vivir de las RENTAS, MONTADO A CABALLO, y trabajar con la dignidad y entrega que lo hizo Juan Terrón Blanco, que siendo andaluz, se pasó toda su vida laboral dentro de una fatídica granalla produciendo para este país.

2 comentarios:

Lucas dijo...

Un post nuevamente interesante. Es curioso ver como la fabricación de maquinaria antaño se realizaba en Europa, no como ahora que quizás hasta nosotros mismos provengamos de China. Me parece estupendo y un gran ejercicio para la memoria el recordad los nombres de aquellos que participaron en la realización de los transformadores, creo haber visto alguna fotografía del traslado no sé si de estos o de otro transformador por la Rivera, en un camión, la fecha la desconozco.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Lucas


Me alegra tu comentario, pero es que en aquellos compañeros había mucha calidad humana y ética.

Contracta esto con las palabras de ese ESFORZADO HOMBRE, (Cayetano) a la SEXTA, que para más INRI, fue auspicida por Zapatero.

Como Juan Terrón Blanco, se dieron muchas personas, en fábrica, que dieron parte de toda su vida por el buen PRESTIGIO DE CENEMESA.

Ahora un tal "Javi Garcia" el de los "penaltys", está confabulado para acabar con ella.

Saludos