domingo, 29 de enero de 2012

EL COBRE

El cobre junto al oro y la plata forman una trilogía llamada “LA FAMILIA DEL COBRE”. Su cualidades como excelente conductor de la electricidad, solo superado por la plata, le ha hecho un metal imprescindible para los tendidos de transporte eléctricos mundiales. Dada su maleabilidad y ductilidad se puede presentar en variadas formas y perfiles.

También es un metal que interviene en muchas aleaciones que han significado para la industria, la obtención de los polivalentes: bronces y latones.

Las propiedades del cobre se pueden utilizar una y mil veces después de reciclado, pues mantiene prácticamente intactas sus cualidades mecánicas y físicas, de ahí su buena aceptación EN LA CHATARRERIAS, y causa también de sus múltiples robos. Su aleación de antiguo con el estaño, dio lugar al BRONCE, que constituyó un periodo de nuestra civilización, que los historiadores llamaron EDAD DEL BRONCE.

El cobre también tiene una importancia fundamental en el desarrollo del cuerpo humano, pues contribuye a la formación de los glóbulos rojos y es un oligoelemento esencial para la vida, pues tiene decisiva incidencia en el mantenimiento de las venas y las arterias, el sistema inmunitario y los huesos. El cobre se encuentra de forma proporcional en nuestra alimentación habitual, de forma que en el caso de que por cualquier circunstancia, este equilibrio se perdiera, se podría decir que se padece la enfermedad de Wilson, un padecimiento hepático.

El cobre es el tercer metal más demandado en el mundo después del hierro y el aluminio, la demanda actual en el 2011, se estima en 19.9 Mt., cuando su producción no debe de llegar a las 17.4 Mt. Por tanto es un metal deficitario.

EL PRIMER COBRE

Es el que pudimos presenciar por aquellas calles cuando se intensificaban las líneas telefónicas, (1952), Se podían apreciar grupos de trabajadores que por los barrios, metían por conducciones apropiadas, cientos y cientos de hilos de cobre que tenían una envoltura en papeles de colores. Muchos trozos quedaban en la calle y nosotros nos dedicábamos a recolectarlos para formar un montoncito y venderlo en la chatarrería.

También en nuestras casas veíamos aquellas briznas de cobre que constituían el elemento de seguridad en la instalación de las casas. Cuando surgía un roce o un corta-circuito en aquellas instalaciones caseras, a base de un par de cables unipolares enrollados entre si, “saltaba la tasilla” y era que se quemaba la brizna de cobre, por ser de menor sección. Cualquiera era bueno en la casa para “arreglar la tasilla”. Este popular "fusible", hacía las veces del DIFERENCIAL, que hoy se tiene en las casas.

Ya con catorce años, y en la Universidad Laboral, nos facilitaron por primera vez hilo de cobre, para que hiciéramos como ejercicio una tabla didáctica de empalmes, según las explicaciones del profesor Sr. Peña, “empalme de fase”, “en derivación”, “empalme catalán rápido”, etc. etc., fueron los primeros contactos que tuvimos con el cobre.

Luego también pudimos comprobar como en la primera restauración de la Iglesia de San Lorenzo, 1955-56, un día los que estábamos de monaguillos, sorprendimos a dos personas mayores, que trabajaban precisamente en CENEMESA, (y que se la daban de colaboradores), como quemaban todo el cobre de la instalación eléctrica que se pretendía renovar para quitarle el recubrimiento y venderlo para su bolsillo, además de otras cosas. Lógicamente esto lo hicieron en contra del conocimiento del párroco, que los denunció y ahí se acabó la colaboración.

EN LA UNIVERSIDAD LABORAL

Una de las cosas que más nos sorprendió de la propia Universidad Laboral, es que a cualquier rincón, sala, habitáculo o algo parecido que acudías, te veías una extensión de teléfono, de aquellos negros de sobre mesa o colgados en la pared. Al poco tiempo y nosotros mismos quitábamos el imán y muchas veces todo el cobre. Allí posiblemente presencié los primeros actos de rapiña de parte de algunos que no eran los más civilizados. A los dos años de funcionamiento de la ULC, ya los directores de los Colegios, denunciaron estos estropicios.

Sin haber tanto inmigrante como ahora, todo el tendido eléctrico que alimentaba a las farolas de la zona deportiva de la piscina del RIÑON, fue desprovista de todo su cable incluso de las lámparas. También los vestuarios perdieron todo signo de instalación.

Del cobre nos pudimos acordar perfectamente en aquel examen de REVALIDA DE OFICIALIA, en la asignatura de tecnología mecánica. Aquella asignatura, no se porqué no la incluyeron a última hora en forma de abultados apuntes de máquina GESTENER, y que trataba de todo un cuestionario elaborado y que sustituía la ausencia de libro, que no lo había para dicha asignatura. Y se puede decir que se confeccionó a la “carrera” porque en aquellos tiempos se improvisaron muchas cosas, ante la reiterada oposición del Ministerio de Educación, a que las Universidades Laborales, tuvieran nivel docente, como un paso más para negarle la Capacidad de formar tribunales de exámenes. Era una forma como otra cualquiera de estar en contra del proyecto de las Universidades Laborales.

De una forma u otra, nos dieron aquellos apuntes que hablaban de una asignatura que para la mayoría de nosotros (EGB), no habíamos oído nunca. Sin pretender achaque ninguno, la verdad es que llegó el día del examen final y ante un tribunal venido de Madrid, entramos al examen. En el aula estábamos todos los de Oficialía Mecánica, y lógicamente nos sentamos por grupos de amistad. Estaba Quirós Reyes, Manuel Serrano, Manuel Huertas, Cristóbal Sierra, Antonio Marques, Ángel Madrid, Vázquez Martín, y el que esto escribe.

La pregunta del examen era EL COBRE, su naturaleza, su obtención, aleaciones, países productores y su empleo en la industria eléctrica. La pregunta se entiende ahora, pero en aquella ocasión y posiblemente con lo poco que habíamos estructurado el estudio de la asignatura, nos pilló a todos casi en fuera de juego. Muchos sólo sabíamos que el cobre se aleaba con el “oro para la soldadura” en la platería.

En aquel examen, la desesperación se observaba con el cruce de miradas de unos con otros. Nada, allí ni había tan siquiera la previsión de “chuletas” ¿quien iba a sospechar que nos iban a preguntar aquella pregunta que ni el mismo profesor le dio nivel de importancia vital? (no éramos eléctricos) Todos aceptamos con resignación lo poco que sabíamos de aquello, y hubo alguno como Vázquez Martín, que se marchó en seguida. A mitad del examen, se levantó el “empollón” del Aula, El palentino Ibáñez Hoyos, para soltar su examen terminado, y con toda seguridad un ejercicio completísimo. Nada más levantarse, surgió detrás de él, el espigadísimo Ángel Madrid Pintor, que aprovechando que el director Padre Roses, “distraía” al presidente del tribunal, en vez de coger papel en blanco alguno, como era normal en los exámenes, COGIO EL EXAMEN TERMINADO, que acababa de soltar el tal Ibáñez Hoyos. La sonrisa nos volvió a todos, en el tiempo record de media hora copiamos todos, aquel dichoso ejercicio, en donde EL COBRE, había sido el protagonista. Desde entonces comprobé que aquello que se copia, jamás se olvida.

EL COBRE EN LA POLITICA

Perú y Chile, dos de los máximos productores de cobre del mundo andan a la gresca, algunos intelectuales peruanos se quejan de que las autoridades de su país, no han sabido hacer algo similar a lo de Chile, en beneficio de su seguridad y de su economía. Hablan incluso de que Chile, con la famosa cuota del 5%, se está rearmando con un ejército que se atreve a hacer maniobras de intimidación prácticamente en la misma frontera.

Lo increíble es que en estas maniobras no sólo estarán uniformados chilenos piloteando aviones F-16 y F-5 y helicópteros de ataque y de rescate (aparte de la infantería que saldrá de las bases de Cerro Moreno y Chuquicamata). Chile ha conseguido que el simulacro en contra de ese país insumiso respecto del derecho internacional cuente con la participación de Estados Unidos, Brasil, Francia y Argentina.

En el desierto de Atacama, que Chile obtuvo en la guerra del salitre de 1879, empiezan este viernes las maniobras que las fuerzas armadas chilenas han llamado, con la misma sutileza empleada en torturar prisioneros socialistas tras el golpe de 1973, “Salitre II”.

Este ejercicio militar es la respuesta del chauvinismo uniformado de Chile al reclamo presentado por el Perú en La Haya.

Como se ve dos países que son un emporio en la minería del cobre y del salitre, están a la gresca. Aunque el salitre, ya no sea tan fundamental en el plano económico desde que los alemanes lo consiguieron de forma sintética, sigue siendo el cobre y su explotación la base de todos estos problemas.

EL COBRE EN CENEMESA

Recuerdo que cuando entrábamos a fábrica allá por el año 1962, y se entraba por los terrenos de la Electro Mecánica, se podían ver vagones enteros cargados con “crisoles de cobre”, que muchas veces incluso se veían en el suelo alrededor de las vías. Eran unos crisoles de 350 x 200 x 40, era impresionante ver la cantidad de cobre en bruto que venía procedente de Río Tinto.

Pasando el Fichero de CENEMESA, se podía ver la puerta de comunicación con la Electro Mecánicas, por donde la mayoría de los días, salía y entraba el camión de Nicolás Callejón, que era el que transportaba casi diariamente el cobre. Yo conocía a Nicolás, de vista, pues al principio de los años 50, lo situaba muy cerca de la Calle Montero, este hombre además, era el que por aquellos tiempos repartía el carbón que la Electro Mecánicas, suministraba todos los meses, a su personal empleado. Al estar al servicio de SECEM, empezó por llevar el suministro de COBRE a la vecina CENEMESA. Lógicamente esto se intensificó cuando en el año 1955, se inauguró la nueva fábrica de transformadores grandes. Entonces este trabajo se hacía casi a diario, con toda la normalidad del mundo.

Con la inauguración de Aparellaje, en 1960, también empezó a transportar todas las pletinas de cobre que necesitaba esta nueva factoría.

A partir del año 1970, Nicolás Callejón dejó el transporte del COBRE, por jubilación y se hizo cargo de él, el simpático Francisco Zamorano “El Melonero” que siguió de forma continuada el transporte hasta el 1990. "EL Melonero", era de la Rambla, y tuvo su oficina de avisos en el "Bar Flor" del barrio de Edisol, a donde se le llamaba por teléfono, vivía en la Calle San Acisclo.

Francisco Zamorano “El Melonero”, por su andar por toda la fábrica, se integró plenamente con ella y sentía “las tunantadas” que mucha gente hacía, incluso dentro de la misma fábrica. Un día me crucé con él por la Avda. de Barcelona, y señalándome un camión con un transformador cargado para su reparación, me dijo: “Este según el chofer, venía para la fábrica para ser reparado, pero desde la misma fábrica le han desviado a un taller que ha hay en una zona que le llaman la “Colina” Y tenía razón el bueno del “Melonero”, en aquellos años de desorden e indisciplina, dentro del mismo servicio de “asistencia al cliente de fábrica” “desviaban algunas reparaciones” para otros talleres. Esa fue la razón por la que un ingeniero responsable de los transformadores de columnas, ordenó quitar de la circulación los “Folios” de los transformadores que fueron fabricados en fábrica, y que eran claves para cualquier reparación, pues al “folio” se le consideraba como las “tripas de transformador”.

No hace falta decir que la persona que gestionó la traída de todo el COBRE, a fábrica, fue el mayor de los Prieto Salas, quien por cálculos medios ponderados me ha dicho que tanto Nicolás como el “Melonero”, en el periodo de 1960-90, pudieron transportar perfectamente CUARENTA MILLONES DE KILOS DE COBRE, bien en cable para bobinas o en pletinas para embarrados.

En temas de cobre en fábrica es justo mencionar al ingeniero Fernández Onorato, que nada más llegar a transformadores a principios de los setenta, elaboró un programa informático para el cálculo de los cobres necesarios para las bobinas (sección del hilo). Con lo que se logró las dimensiones adecuadas para la intensidad necesaria, que le pedía la bobina. Con este programa, además de adquirir eficacia en el cálculo, ahorró muchos millones de pesetas, pues los cálculos desde antiguo, se venían haciendo con el criterio de: ECHA COBRE PARA QUE SOBRE.

Me contaba el otro día, Rafael Pilas Cervantes, que a principios de los NOVENTA, cuando ya la empresa era ABB, le llamó un día su jefe el Sr. Cantos, para que por favor su personal (Tornos y Fresas) descargara un camión de pletinas de cobre que venían de Polonia, de esta forma se evitaría que el conductor del camión tuviera que pernoctar en Córdoba. Lo sorprende no es que torneros y fresadores, descargaran un camión de cobre, lo que espantó a todos y los sorprendió aún más, es que esa pletinas que se iban a emplear para un conducto de fases aisladas para China, era un cobre que venía de Polonia, pues hasta el camionero debía ser polaco, por su forma de hablar. Lo que extrañó es que cada pletina tenía una “etiqueta conduce” que decía: FABRICA ELECTROMECANICAS CORDOBA, Barrida Electro Mecánicas, 14007.CORDOBA.

Siguiendo con el cobre en fábrica, también hay que citar al ingeniero José Manuel Corral, que gracias al horno de PVC, que diseñó y construyó, logró que todos los cobres fueran con este recubrimiento, en vez de los tradicionales encintados y las famosas cajas rellenas de “Pasta Palmieri”. Este diseño ahorró como es comprensible miles y miles de horas de encintado. Hasta el punto de que un cuadro de 12 cabinas de AT. Podía tener de encintado de embarrados unas 120 horas. Con el PVC, quizás no llegara a las 10 horas.

Había en fábrica un vigilante al que cariñosamente se le llamaba “El pistola”, porque tenía un pequeño defecto en la mano derecha. Era un hombre muy formal y respetuoso con su trabajo. A él le tocó sorprender a un trabajador al que se le estaba siguiendo por presuntos robos de cobre. En esta ocasión el sujeto como hacía siempre aprovechaba su relevo de la noche (había menos gente), para entrar como pudo al almacén y proceder a “liarse el cuerpo en pletina de cobre de 10x2 mm”. Cuando estaba en esta faena, surgió el “pistola” que lo cogió “infragante”. El apellido de este hombre era muy conocido en Córdoba, y tuvo alguna relación de casualidad con algunos nombres que “sonaron” en el crimen del solar de la Diputación. (El del paraguas).

También se dieron casos de robos organizados en Aparellaje en donde les dio por robar piezas de cobre incluso con muchas horas de mecanizado. Se tuvo noticias de que había varias personas de fábrica que “colaboraban desde dentro”, Se supo incluso en la chatarrería en que se encontraba el material, pero la falta de un permiso judicial para el registro evitó que se pudiera conseguir nada.

Luego se produjeron robos masivos de chatarra de cobre, incluso hubo gente que en plena actividad laboral (hora de trabajo), entraba a fábrica y cortaban con serruchos mangueras y el conexionado exterior de los propios transformadores que estaban pendientes de expedir. Al presenciar a una de estas personas, un vigilante corrió en su persecución con un perro, por desgracia el perro mordió al autor del robo y la fabrica fue denunciada.

Ni que decir tiene que las farolas que orillan la carretera de acceso a Fabrica, casi siempre estaban a oscuras, pues lo que se tardaba en colocar el cobre que las alimentaba, al poco tiempo “quien sea” lo arrancaba todo, con el estropicio que ello suponía. Y entonces todavía no estaban los rumanos.




2 comentarios:

Lucas dijo...

Manuel, como siempre, gracias a tus entradas en este blog aprendo algo más de la historia de la vida cotidiana de Córdoba, aquella que no viene en los libros, y que por no ser "oficialmente" interesante, nadie se interese por ella. Un abrazo.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Lucas


Agradezco tu comentario sobre la historia "no oficial" de Córdoba, pero disfruto con "contarla", porque con ello recuerdo mis vivencias.

En Casa Luis, en San Lorenzo, nos juntamos todos los días un grupo de amigos de aquella época y otros mayores, que recordamos la memoria.


Daludos