sábado, 22 de diciembre de 2012

LA MULA Y EL BUEY


“Paco Leiva” ha muerto

Su cuñado “Antonio el Policía”, como le conocemos por San Lorenzo, nos dio la noticia de su muerte, enseñándonos la esquela que venía en el diario Córdoba.

Me dijo: “Ha muerto Paco Leiva”, mi sorpresa fue muy grande, a pesar de que me aseguró de que se había ido al otro mundo de forma tranquila y en paz. Un hombre en todo el sentido de la palabra. Bueno, comprensivo y trabajador. Sobre todo un cordobés de pura cepa y sentimientos. “Paco Leiva”, es un nombre, que se recordará mucho en su barrio y entre sus amigos. La Asociación del barrio en su corona de despedida, le llamaba “Paco Leiva”. El mismo cura en la homilía de su entierro, recordó que todo el mundo lo identificaba como “Paco Leiva”. Y es que este hombre era un bonachón, y todo lo que tenía de cuerpo, era lleno de sentido de la bondad y la solidaridad.

MI PRIMERA CONVERSACIÓN

De las primeras conversaciones que tuve en fábrica con él, (1962), versaron sobre aquellos entierros de la gente “noble” que pasando por su barrio, (El Alcázar Viejo), solían ir al cementerio de la Salud. Así me recordó el entierro del Marqués del Mérito, el de Manuel Rodríguez “Manolete”  y el del Marqués del Boil, que fueron entierros de los llamados “de Cruces”, al que acudían todas las parroquias.

A los monaguillos nos interesaban aquellos entierros, pues además de que te daban una vela, te daban una peseta. Incluso me comentó, que la comitiva de curas y sacristanes que participaban en el ceremonial del entierro, solían quitarse las ropas de “faena”, en cualquier bar de aquellos de su barrio, lógicamente para ir más ligeros de vuelta a casa. Toda esta “experiencia” de vivir cerca de un cementerio, le hizo comprender desde siempre, de que a todos nos va llegando poco a poco la hora y por ello, supo impregnar su vida de un comportamiento claro a favor del bien.

A “Paco Leiva”, se le puede considerar como uno de los muchos hombres que con su trabajo y muchas horas encerrados en aquella nave de Aparellaje,  constituyeron la parte fundamental del aquel avance del país de los años sesenta.

La decisión inapelable de los suecos de ABB, de cerrar esa planta, dolió a mucha gente y hasta costó lágrimas. Pero nunca se debió a la falta de entrega y disposición de sus trabajadores, sino que obedeció a criterios globales de las multinacionales, que quisieron llevar las instalaciones a países de sueldos laborales claramente más bajos.

ALLÍ ARRIBA

Con toda seguridad se reunirá con sus antiguos compañeros, en especial con Antonio Jiménez, con Toril y Cabello. Posiblemente hasta jueguen al dominó, pero más bien, hablaran de lo que ha quedado de aquella Fábrica de Aparellaje, que fue “santo y seña” de todos ellos. Ahora sólo queda la rutilante ABB, pero eso ya es harina de otro costal.  

Inevitablemente se encontrará con Manolín Muñoz, con Antonio Prieto, con Antonio Ávalos, con Francisco Millán, con Francisco Montilla, con Pedro Chavarria, con Luciano Nieto, con Antonio López, con Joaquin Cruz, con Martinez Perales, con Luis Sánchez, con Manuel Losada, con Enrique Velasco, con Blas Pérez, con Pablo Tena, con Rafael Conejo, con José Bodoque, con Manuel Serrano, con Pepe Jerez,  con Manuel García, ect. etc.  Y lógicamente con la polémica de que el día 21 de este mes, en que se iba ACABAR EL MUNDO, por alguna mala interpretación del calendario Maya.

Todos estos compañeros colaboraron de lleno en multitud de trabajos que se realizaron, pero el que más me llamó la atención, fueron unos cuadros Intemperie para Hidroeléctrica de Moncabríl, (1966.) A mi llamó mucho la atención aquel cuadro con pasillo interior que tanto en cableado como en montaje significó un antes y un después en los cuadros de esta naturaleza. Nada más que el trabajo de chapa, era significativo y espectacular. Era todo un primor, con lo que aquello implicaba de cortado, punzonado,  aplanado, plegado y conformado. Después del trabajo de chapa,  vendría la soldadura, el montaje y puesta a punto de los interruptores y seccionadores. Luego llegaría  el cableado y los ensayos de plataforma.

A final vendría aquel acabado que era como una tarjeta de identidad de la fábrica. Acabado al DUCO, con barniz especial marca “El yate” para las inclemencias del tiempo. Este cuadro, fue todo un logro y lo recuerdo como homenaje a muchos compañeros que participaron en el trabajo y ya no están aquí para contarlo. Fue todo una auténtica obra de arte. No cabe duda, de que a “Paco Leiva” y a su sección la 306 y 307, le correspondió, el orgullo de este montaje y cableado.

Siguiendo ARRIBA, y  con el FIN DEL MUNDO, sería su amigo Pepe Jerez, con el que tanto “bregó” con los Centros de Control de Motores, el que le dijo, que esto del FIN DEL MUNDO, sería cosa de que cualquier interruptor DB-50, o DB-25, o algún seccionador de allí Arriba, habría tenido algún fallo y por ello los reles se habían disparado dando la alarma. Con toda seguridad le reclamarán que les ayude para ponerlo otra vez a punto. Saben que muchas veces, Luciano Nieto y Francisco Millán, que están allí con él, le ayudaron a realizar esta labor.

LA MULA Y EL BUEY

“Paco Leiva”, como creyente a la antigua usanza, y habiendo nacido en un barrio de tradiciones y costumbres de solera, se había “escandalizado” últimamente, por los comentarios de algunos medios de comunicación empeñados en crear toda clase de polémicas en torno a la Mula y el Buey del portal de Belén. Curiosamente, tú que tenías un fino olfato, te distes enseguida cuenta de que las principales voces de dicha queja, o polémica, han venido de la gente que se dicen asimismo que no son creyentes en nada.

Con toda seguridad al llegar a las estancias de allí ARRIBA, habrá salido a recibirle  su fiel Rafael Mora “El Sastre”, que con un vaso de agua en la mano, le ha querido suavizar el “mal trago” de tener que abandonar a su querida familia. Nada más llegar, enseguida, le puso en contacto con D. Guillermo Romero, el antiguo párroco de San Basilio, que siempre fue su gran amigo y consejero.

Al encontrarse por aquellos amplios pasillos, se dieron un abrazo de fraternidad y reconocimiento. Y su amigo el cura, como siempre, le dijo:

“Amigo Paco, me consta que estos últimos días has estado confundido con el tema de la Mula y el Buey, sobre todo a raíz de lo que han publicado del papa Benedicto XVI, pero quiero decirte que como siempre que acudiste a mi, te aclararé la verdad.

“El papa como persona eminentemente erudita, tiene que hablar siempre como si lo estuviera haciendo ante científicos e investigadores y tiene que ser siempre riguroso con la verdad. Por ello, en su libro: “La Infancia de Jesús la iconografía del Portal de Belén”.  El papa, relata fielmente lo que el Evangelio de San Lucas, dice sobre el nacimiento de Jesús.

El Nacimiento de Jesús según San Lucas. (La Biblia Nuevo Testamento)

“Aconteció, pues, en los días aquellos que salió un edicto de César Augusto para que se empadronarse todo el mundo. Fue este empadronamiento primero que el del gobernador de Siria Cirino. E iban todos a empadronarse, cada uno en su ciudad.  José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, por ser el de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Estando allí, se cumplieron los días de su parto, y dio a luz a su hijo primogénito, y le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, por no haber sitio para ellos en el mesón. Había en la región unos pastores que moraban en el campo y estaban velando la vigilías de la noche sobre su rebaño. Se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió con su luz, y quedaron sobrecogidos de temor. Díjoles el ángel: No temais, os anuncio una gran alegría, que es para todo el pueblo: Os ha nacido hoy un Salvador, que es el Cristo Señor,  en la ciudad de David. Esto tendréis por señal: encontraréis al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.”    

Como explicación a la costumbre del Nacimiento, don Guillermo continuó con la aclaración.

“La tradición cristiana dice que fue San Francisco de Asís quien, entre 1200 a 1226 siendo apóstol, se encontraba recorriendo una campiña cercana a la pequeña población de Rieti durante el invierno de 1223.  Se dice que ese invierno la navidad le sorprendió en la ermita de Greccio y eso le inspiró para reproducir el misterio del Nacimiento de Jesús con personas llanas y sencillas de aquella pequeña población.  Tras construir una pequeña casucha de paja, colocó un pesebre, un buey y una mula, porque eran los animales más representativos del trabajo y el esfuerzo de aquellas pobres gentes,  e invitó a algunos personajes sencillos del pueblo para reconstruir la adoración de los pastores, según el Evangelio de San Lucas.

La devoción y costumbre cristiana de reproducir el nacimiento de Jesús, se hizo muy popular dentro del mundo cristiano y pronto se reprodujeron las figurillas que representaban a los peregrinos. Posiblemente uno de los primeros nacimientos hechos con figurillas de barro apareció en la ciudad de Nápoles a principios del siglo XV.  Al comienzo a estas reproducciones se les llamó Belenes, siempre en referencia al pequeño pueblo en donde nació Jesús. (Belén)

El rey Carlos III, conoció estas costumbres en Nápoles y procuró que se extendieran por Italia y España, incluso encargó a artesanos valencianos varias réplicas de las figurillas que tanto agrado le habían causado en Nápoles. En un principio, estas figurillas tenían cierta flexibilidad en los miembros (pies y manos) lo que les permitía adoptar determinadas posturas según el lugar en donde se colocaban.”

EL SABIO GOTERA

Aclarado el tema de la “Mula y el Buey”, ya más tranquilo, “Paco Leiva”, divisó una estancia toda llena de libros en donde la gente de forma libre no hacía nada más que leer. Había tebeos del Capitán Trueno, del Cachorro, de Pacho Dinamita, de Tony y Anita, del Guerrero del Antifaz, de Jaimito, de Roberto Alcázar y Pedrin, de Dumbo, e incluso algunas revistas de Pedro Picapiedras. Evidentemente eran lecturas para recrearse y descansar. Al frente de aquella especie de salón de lecturas vio a un viejo conocido de fábrica, al Sr. Maroto, al que en confianza, por su original melena, su bigote y su caída de cachimba, se le conocía allí como “El Sabio Gotera”.

El Sr. Maroto, no leía tebeos, él, como siempre y desde que trabajaba con su amigo Elliot en aquella olvidada Oficina de Normas de Aparellaje, solía leer las novelas de Pearl S. Buck, editadas en francés. Recuerdo entre sus lecturas LA BUENA TIERRA, que hablaba del esfuerzo y el sufrimiento de tres generaciones de campesinos chinos, al enfrentarse con la sequía, el hambre y el paro.

Nada más verle, el Sr. Maroto, se bajó de una especie de tarima en que estaba sentado y se acercó para saludarle. Se abrazaron y recordaron viejos tiempos de coincidencias y anécdotas. Como persona de Jaén que era, le enseñó un olivo del que colgaban unas aceitunas espectaculares. Este Olivo, dijo, lo tenemos aquí para de vez en cuando soltar alguna rama desde las alturas, para que estimule la Paz en el mundo y sobre todo entre las autonomias.

Hablando de Maroto, recordaremos aquel episodio que pasó con el Impector del Lloyds, aquel hombre alto, sumamente británico, que con su enorme cachimba, lo rechazaba y requetemiraba todo. Nada más verlo se le temía. El objeto de su visita a fábrica, recuerdo que se trataba de recepcionar unas cabinas de corriente continua para Renfe, y que se estaban montando de acuerdo a un prototipo japonés de Mitsubishi. Ya aquellas 4 cabinas, habían tenido sus problemas desde la oferta, pues le costaron poco menos que el puesto a un eficiente ingeniero que se había equivocado al presentarla en Madrid. Este ingeniero se puso “flaco” de la bronca que le echaron desde la dirección.

Aquellas cabinas eran pequeñas pero de un cableado muy abundante y complejo,  quizás, por el tema de los diodos, y lo primero que hizo el Sr. del Lloyds, fue “tirar de los cables” (y como no se usaban aún los terminales para el embornado), todos los cables se vinieron abajo. Oliver (jefe de equipo de cableado), y “Paco Leiva”, (responsable de la sección), se llevaron un gran disgusto, y todo aquello lo presenció el Sr. Maroto, desde la ventana de su despacho, al que familiarmente le llamaban “El despacho de la paciencia”.

En aquel despacho “de la paciencia” coincidió con Eufrasio Rubio, que se puede decir que hizo un poco de historia en la fábrica, ya que fue el único trabajador que se sepa,  que “Rechazó” un ascenso de categoría. Aquel despacho, por toda decoración o almanaque colgado, solamente tenía un POSTER DE PEDRO PICAPIEDRAS, y él Sr. Maroto, lo justificaba así:

“Prefiero a PEDRO PICAPIEDRAS, hombre bonachón, honrado y trabajador, que estaba de actualidad por aquellos tiempos, y no me gusta para nada, ese tal HOMER SIMPSON, que se ha convertido en el referente actual de una sociedad que le salen “princesas del pueblo” de cada tertulia y está llena de políticos y vividores.

LOS CAROLAS

Conocido el problema de los cables, enseguida bajó D. Alfredo de la Paz, (con su floreada melena, que le daba cierto aire de músico), acompañado de Daniel del Rio Herrador. D. Alfredo, intercambió algún comentario con el auditor del Lloyds y finalmente le tranquilizó diciéndole:

“Tenemos previsto que todos los cables lleven terminales para el embornado, pero es que no los hemos recibido aún de la casa Burndy.”

Aquello al parecer se resolvió pero el digusto que se llevó “Paco Leiva”, fue de órdago. Ese mismo día, Pepe Abril, localizó, al bueno de Bustillo, que veraneaba en los “Carolas” de Benalmádena y a los pocos días llegaron los terminales.

Más tarde al salir para la calle el Sr. Maroto, le dijo al pasar junto a “Paco Leiva”, “Sr. Leiva, no debe usted molestarse por el incidente de las cabinas de corriente continua y se lo digo yo, que fui en su día contratado como técnico en motores de corriente continua y desde un principio, la fábrica no ha hecho nada más que darme  continuamente la corriente”.

EL ALCÁZAR VIEJO

No sólo sus cuatro hijos, su esposa y su familia, le echarán de menos, sino que toda la Córdoba clásica y del mes de Mayo se acordará de él.  Las macetas de su famoso patio de San Basilio 22, ya no podrán hablar con él, ni celebrar el reciente reconocimiento de la UNESCO. Ya no podrá,  simplemente mirando la flor de los geranios y la gitanilla, como tantas veces hizo,  averiguar incluso la hora de tomarse una copa con los amigos. Se sentía orgulloso del patio de su casa y a menudo comentaba las horas que echó su madre al cuidado de sus plantas para que él y su familia lo pudieran disfrutar.

“Paco Leiva”, allí arriba despliega bien el “Mapa de Córdoba” como tu sabes hacerlo y dile a estos políticos que nos gobiernan que procuren acabar con el paro.

Pregunta, que con toda seguridad debe de haber un club de dominó, en donde estarán: “Rafael Fernández “El Caracoles”, Fernando Fernández “El Nano” y Rafael Calvo “El Mohete”, tres grandes amigos y mejores jugadores de dominó, para que completes la partida.


8 comentarios:

Rafael San Martín dijo...

Al leerlo he pensado que ya pocos de aquellos tiempos vamos quedando, y posiblemente seamos los peores.
Hecho en falta a Francisco Millán Gómez, que era el verificador de aquel montaje, y que también estará presente en esas partidas celestiales de dominó, y revoloteará alrededor de los jugadores diciéndole a Antonio Jiménez: " El Leiva lleva el cuatro doble".
Mi más sentido pésame a la familia de Francisco Leiva , y especialmente a su hermano Rafael.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Rafael


Gracias por tu comentario, y por la "salsa" que añades a todo.

El "sabio gotera", aquel hombre que se extasió eternamente en la novela
DE LA BUENA TIERRA. Solía decir;

La ficha más incómoda en el dominó es el CUATRO DOBLE.

Y lo explicaba de la siguiente manera:

Del uno al tres son las fichas discretas, los trabajadores, que trabajan y laboran.

Del cinco al seis, son las fichas, de los jefes y recomendados.

El 4 doble, es la ficha del que está en medio de unos y otros, y al final sale trasquilado.

Saludos

Manuel Estévez dijo...

Amigo San Martín


Ya que lo has dicho sería muy, pero que muy interesante para los que juegan al dominó, presenciar una PARTIDA, en la que jugaran:

Paco Leiva. F. Fernández "El Nano", Rafael Calvo "El Mohete" y Rafael Fernández "El Caracoles". Todos tenían en común su gran amor a las cosas de Córdoba.

Saludos

Toñi Flamil dijo...

Mi más sentido pésame a la familia de Paco Leiva, a quien tanto apreciaba mi padre.

También guardo gratos recuerdos de algunos viajes del grupo de empresa en los que coincidimos.

Descanse en paz.

Manuel Estévez dijo...

Estimada Toñi


Me consta que "Paco Leiva" era buen amigo de tu padre.

Me cuenta su cuñado A. Austria,que de haber podido hubiera hecho lo posible por preguntar a tu padre
sobre el lío ese DEL FIN DEL MUNDO.

El, con toda seguridad se lo habría aclarado todo.

Confiaba mucho en él.

Saludos

Lucas Jurado Marín dijo...

Manuel, como siempre demuestras tener una memoria prodigiosa y nos transportas con tu relato a tus vivencias antaño.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Jurado

Fueron muchos años juntos, y a todas las personas que menciono, ya nos dejaron.

FUERON MUY BUENOS PROFESIONALES. Y eso no se olvida.

Saludos



Manuel Estévez dijo...

Estimado Francisco Leiva de Austria


Relacionar las cosas que cuento de su padre en:

"EL APELLIDO LEIVA EN CENEMESA" o en este de "LA MULA Y EL BUEY", ha sido sumamente fácil, pues ha sido reflejar la realidad de situaciones que viví junto a él.

Poco antes de morirse me envió unas fotos que recordaban un perol que echamos en el año 1967.

Gracias por tu aportación.


Saludos