jueves, 3 de noviembre de 2011

LOS ZAPATEROS Y EL MANDIL


Desde la Edad Media siempre existieron en los barrios populares de Córdoba, el oficio de Zapatero, en sus distintas categorías de “Zapatero de obra prima”, “Zapatero de correa”, “Zapatero remendón” y “Zapatero tachuelero”. Estos oficios se ejercitaban la mayoría del tiempo sentados en una silla de anea, provista de un cojín y con una mesa a la altura de las rodillas, a modo de banco de trabajo, en donde se situaban las herramientas y “el tajo” momentáneo. Los zapateros contaron con organizaciones de oficio para proteger sus intereses. La primera protección que tuvo el zapatero fue el Mandil.

El Mandil era una prenda de protección que utilizaban, colgándosela del cuello y anudada a la cintura mediante dos cintas hacia atrás. Normalmente era de un material de textura fuerte y en muchos casos hasta de cierto tipo de piel. Este Mandil, era el que recibía todas las manchas de los tintes, los rasguños de las herramientas, y toda la suciedad. El Mandil se solía renovar cuando ya estaba prácticamente inutilizable. Cuando terminaba la jornada esta prenda la colgaban ritualmente en un clavo o alcayata prevista en la pared. Normalmente las paredes de las zapaterías, salvo honrosas excepciones, estaban llenas de “tías buenas” publicadas en toda clase de revistas, periódicos, almanaques, o incluso postales, que estaban pegadas ordenadamente en la pared.

También el Mandil, se utilizó para identificar a la masonería, y más popularmente para señalar de forma jocosa y despectiva a los jugadores de dominó que su puntuación quedaba “En blanco”, llamándoles ZAPATEROS. No obstante el Mandil, donde ha tenido sentido y significado ha sido como elemento de protección de los zapateros, los herreros, los caldereros, los marmolistas, los lapidarios, los guitarreros, y también los radiólogos, sobre todo al principio de los Rayos X.

Los zapateros desde sus portales “controlaban” la vida de los barrios al igual que lo hacían los barberos. Su opinión era muy tomada en cuenta pues solía ser una voz muy “refrenada”, quizás por tantas horas sentado en su mesita de faena. En el año 1473, cuando se dio en Córdoba, la famosa revuelta en contra de los conversos, el que se llevó todo el protagonismo de la historia, fue el famoso herrero de San Lorenzo. Sin embargo hay motivos lógicos para pensar que en aquella revuelta muy generalizada en la zona de la AJERQUIA, también tuvieron algo que decir el zapatero de Santiago, Juan Rodríguez, el zapatero de San Andrés. Pero Rodríguez, el zapatero de San Pedro, Antón García y el zapatero de San Lorenzo, Cristóbal Ruiz, ya que los zapateros, eran normalmente como líderes en los barrios. No se hubiera concebido a estas personas sin participar en aquella revuelta.

En Inglaterra se denominaba “CORDOBESES”, a los zapateros, A esta reflexión llegaban, influenciados por la reputación de que gozaba Córdoba, en los trabajos de las pieles.

Y es que el gremio de los zapateros fue muy fuerte y además desde casi siempre tuvieron sus propias ordenanzas para organizarse. Para dar una idea de la abundancia de estos profesionales hemos entresacado de una guía de profesiones y oficios de finales del siglo XIX. (1852), la siguiente relación.

ZAPATEROS DE PORTAL, que existían en Córdoba censados a finales del siglo XIX.
Antonio Alcaide Muñoz ............... Enmedio 8
Francisco Álvarez Rodriguez ........San Francisco 138
José Arroyo Casares .................... Gutiérrez de los Ríos 66
Francisco Baro y Valle ..................Cardenal González 44
Doroteo Barranco y Raya ..............Enmedio 13
Rafael Barrios Mayuet................... Cardenal González 79
Antonio Belmonte Carmona ......... Lineros 62
Juan Bello Triguero .......................San Basilio 28
Mariano Benítez Bermejo .............. Martín López 3
Juan Borrego Juárez. .....................Plazuela de la Iglesia 11
Francisco Cabrera Romero ............Duque de Fernán .Núñez S/N
Rafael Carmona del Castillo ...........Alfonso X II 62
Antonio del Castillo González ........Plazuela de la Almagra. 1
Rafael Castillo Jiménez.................. Cardenal González 23
José Castro Herencia .....................Costanillas 48
José Castro Lorenzo ......................Madera alta 7
José Castro Núñez .........................Gutiérrez de los Ríos 41
Manuel Conde Pérez ......................Plazuela de San Pedro 4
Rafael Crespo Pérez .......................Arroyo del Buen Suceso 9
Miguel Díaz Dios ............................Concepción 36
Francisco Diaz Rullo ......................Mesón del Sol 7
Antonio Diéguez Uceda .................Cardenal González 2
Antonio Gómez Caballero ..............Mayor de Santa Marina 7
Manuel González Gavilán .............. Montero 18
Juan Gutiérrez Amaro ....................San Basilio 39
Rafael Heredia Alcaide ...................Alfonso XII 12
Francisco Herencia Moreno ........... Alfonso X II 35
Antonio Fierra López ......................Madera alta 4
Manuel Herrera Rodríguez ..............Juan Rufo 12
Francisco Jiménez Castillo ...............Dormitorio 11
Manuel León León Llamas ...............Tejares 15
Enrique Lobato Huertas .................. Cardenal González 61
José López Sufra ..............................Encarnación Agustina 8-12.
José Lucena Cruz .............................Enmedio 11
Francisco Luque Merino ..................Plazuela de San Miguel 1
Antonio Luque Navarro ...................Cardenal González 95
Benito Llórente Castro .....................Madera alta 2
Rafael Martínez Gutiérrez ................Agustín Moreno 140
José Martínez Moreno..................... Portillo 2
Juan Martínez Muñoz ......................San Basilio 31
Ángel Martínez Trapero................... Enmedio 15
José de Mesas Gutiérrez ...................Puerta de Almodóvar 30
Rafael Molina Suárez ........................Plazuela de la Paja 3
Marcial Montes García .....................Puerta del Rincón 89
Andrés Moreno Labrador ................Cardenal González 128
José Muñoz Moreno ........................ Moriscos 22
Manuel Muñoz Moreno ....................Montero 2
Juan pedro Navarro ........................Plazuela de la Iglesia 8
Leandro Nevado ..............................Puerta de Almodóvar 34
Manuel Ocaña .................................Santa María de Gracia 94
José Ojeda Serrano ......................... Montero 40
Antonio Omite Leiva .......................Plazuela de San Juan de Letran 46
Francisco Oportos Lunes................. Agustín Moreno 133
Lorenzo Ortega y Repiso.................. Costanillas 49
Manuel Palou Fernández ..................Puerta del Perdón 12
Manuel Peña Barrilero .....................Moriscos 14
Eduardo Pérez y González ................Frailes 50
Donoso de Pino y Torres ..................Plazuela de los Carrillos 25
Antonio Ponce Medina .....................Dormitorio 2
Carlos Quiles Flores ..........................Moriscos sin número
Manuel Quiñones Castillo .................Portillo 10
Ángel de los Ríos Navajas .................Dormitorio sin número
Joaquín Rodríguez y Rodríguez ........ Plaza Mayor 57
Francisco Roldan Pérez .....................Mayor de Santa Marina 10
Antonio Ruiz Domico ........................Plazuela de la Magdalena 9
José Ruiz Miranda .............................Pérez de Castro 22
Manuel Ruiz y Ruiz ...........................Mesón del Sol 9
Ramón Ruiz y Voc ............................Plazuela de San Juan de Letran s/n
Manuel Salgado Olmedo ...................Lucano sin número
Francisco Sánchez ...........................Plazuela del Tejar 9
Juan Sánchez Suárez ........................Mayor de San Lorenzo 188
Rafael Soto Córdoba .........................Arroyo de San Andrés 20
Rafael Suárez Moyano ......................Plazuela de Pineda 4
Francisco Torres ..............................Cardenal González 72
Rafael Uceda Diéguez ........................Agustín Moreno 149
Francisco Urbano Muñoz ................. Fernández Ruano 21
José Vázquez ................................... Poyo sin número
Rafael Vázquez Rubio .......................Plazuela de la Paja 9
Nicolás Villar Mancilla...................... Cardenal González 45
Zacarías de la Virgen Expósito.......... Mayor de San Lorenzo 154

LA CRISIS DE
LOS ZAPATEROS

La aparición del caucho y la fabricación en serie del Calzado, determinó entre otras cosas, que decayera sensiblemente el número de zapateros tradicionales. En los años cincuenta apareció por Córdoba, una tienda de calzado que enseguida se hizo famosa, se trataba de CALZADOS SEGARRA, era un calzado concebido con sentido práctico y pudiéramos decir algo a lo bruto, pero de una eficacia y robustez incuestionable. Esa tienda se instaló en la Calle Cruz Conde, y durante mucho tiempo fue visita obligada para los cordobeses. Con tiendas como estas donde el precio del calzado se hizo más popular y asequible, se acabó con muchos “portales” de la profesión de zapatero. No obstante en aquellos años cincuenta, aún perduraban algunos portalillos clásicos. Por ejemplo en la Plaza de la Corredera, antes de que fuera demolida, existía prácticamente en cada arco de los soportales, un zapatero, que muchas veces ya más que negocio eran lugares habituales de tertulia.

EL “COJO” DEL JARDIN

A mediados del siglo XX, por nuestros barrios populares como hemos dicho, todavía quedaban algunos portales de zapateros, así podemos citar que en los años 1950, teníamos un zapatero en el JARDIN DEL ALPARGATE, llamado Francisco Morales Muñoz, este hombre venía del campo de las minas. Nació en el 1888, en Cerro Muriano y de joven trabajó en las Minas de Cobre de esa localidad. Cuando contaba 24 años, formando parte de una cuadrilla de 5 hombres y cuando transitaban para acceder al pozo San Rafael, fueron sorprendidos por una enorme explosión al parecer motivada por el cigarrillo de uno de los del grupo, que de forma descuidada pasó por la Santa Bárbara y provocó la explosión. Murieron sus cuatro compañeros y él salió proyectado hacia el interior del pozo, quedando cogido en unos salientes de viga y que al quedar suspendido por la pierna, ésta por el peso del cuerpo, quedó prácticamente amputada en el acto. Desnudo totalmente como quedó después de la explosión, lo recuperaron y fue trasladado al hospital de Agudos en donde le atendieron. Salió del hospital con una pierna menos y su muleta.

CABRERO Y AGUADOR

Fue indemnizado con 1500 pesetas, con lo que compró una “piara de cabras” y se dedicó a pastorearlas por el campo de Cerro Muriano, muy cerca de donde dicen que se obtuvo la foto de Robert Capa (“La muerte del Miliciano”). Con 28 años conoció a Francisca Contreras, con la que se casó y tuvo nueve hijos. Ya casado se colocó en la Azucarera de Villarrubia, (Córdoba), con el encargo de “aguador”. A pesar de que andaba con una muleta, caminaba con el cántaro al hombro con cierta soltura. Dada su enorme dificultad en la pierna, optó por aprender el oficio de zapatero, para lo que empezó “enderezando puntillas” en la Corredera, más adelante logró aprender bastante bien el oficio y cuando nació su segundo hijo Manolo, ya estaba trabajando de zapatero, en el Jardín del Alpargate, muy cerca de su casa.. Era un hombre bebedor cuando hacía falta, alegre y de apariencia optimista. En su taller se reunía mucha gente joven que lo tenía al corriente de todo. Por su portal, pasaron “El Mora”, “El Sorna”, “El Negro”, “El Cuevas”, “El Tarugo”, “El Tormenta” y como no, los “Gatos”.

LA BOFETADA

Fue para él muy desagradable el presenciar como su gran amigo el sastre “Bimbela”, era “abofeteado” de forma reiterada, por el sargento Basildo. Ángel “Bimbela” de profesión sastre, con más chiquillos y hambre que trabajo, era una persona sencilla y muy amable, pero tenía la “costumbre” de empeñar para poder comer muchas veces, hasta los cortes de tela que le enviaban los novios para que les hiciera el traje de boda. Aquel día estando tomándose una copa en compañía del “Gato padre”, (En Ogallas), llegó uno de sus hijos y le dijo “Papá, papá, ahí ha llegado el yerno de “Lola la Pecosa”, que ha preguntado por su traje de novio pues al parecer la boda es este sábado”. En ese momento “Bimbela” acordándose de que el corte de traje estaba en la Casa del Empeño, maldijo su suerte y mirando para el cielo se cagó en (…..) Era su forma de desahogar el cabreo y la desesperación que le había supuesto la noticia de su hijo. En ese momento y al oír la blasfemia, se acercó el citado sargento, que estaba en la taberna y abofeteó al pobre sastre que estaba como perdido y desesperado. Nadie dijo nada.

LA CALLE EMBARRADA

Si desagradable fue el rato que pasó con las “bofetadas” del dichoso sargento, el también las pasó canutas un día de 1953. Era el mes de marzo y yo fui con mi madre al "Calerin de Eloy" (Hoy Avda. Rabanales), a comprar cal para blanquear la fachada de mi casa. Por aquellos años en pleno periodo de lluvias estaba todo el camino de tierra de esa calle hecho un autentico fangal. Era una masa de barro de una profundidad de cerca de cuarenta centímetros, que se amasaba y amasaba, con el paso continuo de carros y vehículos. Sólo se podía andar por los laterales, que ni siquiera se podían llamar aceras.

Mi madre y yo, volvíamos con la cal que un hombre medio-tuerto, nos había puesto en la cubeta, recuerdo que nos cobró SEIS GORDAS. Se paró mi madre a charlar con su pariente Gabriel González, albañil, que con Juan Chofles, de peón, estaban “ampliando el depósito de agua” que tradicionalmente hubo en esa parte posterior del cuartel. Al poco rato observamos en la puerta de una taberna que se llamaba “CASA BERNARDO”, una especie de tumulto, con bastantes personas alrededor. Allí pudimos ver a varios militares, vecinos de las casas próximas que rodeaban a un hombre con una muleta de unos 64 años, que prácticamente estaba enterrado en el barro.

CASI UNA OPERACIÓN MILITAR

El hombre de la muleta con 64 años, era el padre de Rafael Morales Contreras, “Faeles”, (gran amigo nuestro), que le relató a mis hermanos mayores lo que le pasó a su padre, y es que como muchas tardes acudió a jugar a las cartas a la taberna del citado Bernardo, y al salir serían las siete de la tarde, venían tres vacas pajunas desbocadas desde la fuente del Jardín del Alpargate, con lo que todo el mundo procuró ponerse a “cubierto”.El zapatero, con su pata de menos y su muleta, sin saber como, se metió más de lleno en el barro, quedando prácticamente apresado en aquel suelo y sin fuerzas posibles para poder salir de allí sólo. Tuvieron que ser los Cabos Primeros, Caramel, Briceño y Almansa, que a las informales órdenes del teniente Clemente, sacaron a aquel hombre de allí. Los albañiles le dieron un trapo, agua y lo necesario para adecentarse. Lo único que se le ocurrió decir al simpático zapatero fue: “La ventaja de ser cojo, es que no tienes que limpiarte nada más que una pata”.

Un día con dos copas de más se apostó con el “Sorna” de que se quitaba los calzoncillos sólo por un pernil y lo lograba con relativa facilidad, además era muy bromista y dicharachero. Disfrutaba con la candela de la Navidad, y que siempre procuraba que se hiciera en su casa. Para ello mandaba a sus hijos a por leña a la huerta de los Porras. Junto a la candela y con una copita de más, disfrutaba y bullía alrededor del fuego, dando saltos con su muleta. Murió en el año 1961, pocos días antes de la boda de su hijo Arturo.

CURTIDOS HUERTAS

Por Aquellos años principios de los 1950, se instaló un negocio de curtidos en Santa María de Gracia, para atender el abastecimiento de los zapateros. El nombre del negocio fue CURTIDOS HUERTAS, eran varios hermanos que disfrutaba con su buen negocio. Allí en un principio acudían muchos zapateros, a comprar suelas, cortes, y toda clase de material. No sabemos si el negocio fue un éxito o no, pero lo cierto y verdad es que los dueños tenían unas motos que para aquellos tiempos era todo un lujo. Y en casa de Gamboa, pavoneaban de invitar y ser esplendidos con todo el mundo. Empezaron a vender de fiado y eso, unido quizás a su ritmo de vida, a la caída del sector y a una mala administración determinó que a los 6 años prácticamente el negocio se hundiera.

EL ZAPATERO MEDICO

Un vecino mío llamado José Montero, al pasar de los cincuenta años, empezó a notar en las plantas de los pies, un dolor muscular en la zona plantar situada más atrás de los dedos. Al principio creyó que era cosa de podólogo y fue a San Andrés, para que lo vieran. El podólogo le dijo que eso eran problemas derivados del “pie cabo”.y que era cosa del traumatólogo. Fue al médico de cabecera para que le diera un volante para el especialista y el médico le dijo: “Aquí tienes el volante para el traumatólogo, pero no obstante llégate antes al zapatero de San Pablo, y cuéntale tu problema. Así lo hizo, y desde que habló con el zapatero, (Enrique), éste le solucionó el problema y hasta hoy. Después de más de diez años, los dolores del plantar desaparecieron como por ensueño. Este zapatero, ya jubilado fue un “zapatero médico”, y eso se lo pusieron las mujeres que trabajaban en los laboratorios BESOY.

EL COJO “TORTOLA”

Al zapatero Antonio López, “El tórtola”, otras veces y dada su evidente cojera, le llamaban “El Cojo”, era un gran aficionado a toda la cacería de pájaros, especialmente la paloma, la tórtola y la codorniz Tenía el taller lleno de jaulas, y eran muchos los amigos que le visitaban, (además de encargarle trabajos), para hablar de toda clase de artes de las redes, que era su afición favorita. Para practicar esta afición acudía más allá de los Peñones de San Julián, en la Zona del Soto del Arenal, y también a la Alameda del Obispo. El no pegaba tiros y los casqueros de las orillas de los ríos, era el sitio ideal para colocar su chozo y la red.
Tenía su taller ubicado en la Plaza de San Rafael, en casa de “La Repulla”, (Josefa Repullo García), que era como decir “la alcaldesa” de esa zona del barrio. Era buen maestro en el tema de la zapatería y hasta el cuerpo lo tenía idóneo para la profesión que había elegido, ya que además de que no tenía excesiva altura, era bastante gordo.

Cuando iba de cacería y lo mirabas por detrás, lo único que veías era un hombre encorvado por la postura del oficio, y el resto todo era culo y zurrón. Tenía varios amigos fijos que lo visitaban todos los días, como Rafael el “Coco”, que aún estaba más encorvado que él, Enrique “El lombrica”, siempre tieso de tabaco y Pedro “El pella”, que atendía a este apodo porque tenía la facilidad de ventosear prácticamente cada vez que quería, y alguna vez que otra se le escapaba alguna “pella”.

También entre sus amigos a la cacería se conocía a varios médicos, a los que tenía como clientes y de vez en cuando les mandaba “sus pajaritos”. A él le gustaba el tabaco y el buen vino, y tenía en su taller una especie de armario ventorrillo. Al estar tantas horas sentado encima de la silla, y a partir de los 50 años, empezó a padecer bastante de las hemorroides (Almorranas) y sufría mucho de este padecimiento pues incluso decía que algunas veces llegó a sangrar.

Juan Martínez Cerrillo, que tenía su taller de escultor e imaginero enfrente, le visitaba a menudo, comentándole cosas de esta enfermedad, que él también padecía. Cerrillo, siempre supo reconocer en este hombre de aspecto un tanto “elemental”, que se manejaba muy bien con el cuero hasta el punto de que incluso le hizo unas botas a “Alfonso el droguero”. Gustaba hablar con él de cueros, máxime cuando en aquellos tiempos el propio artista (Martínez Cerrillo), empezó la técnica del repujado.(1958).. Todo el mundo disfrutaba de las ocurrencias y chistes que a este hombre se le ocurrían.

UNA BOMBA HA MATADO AL “TORTOLA”

En aquellos bombardeos que cayeron en 1936, en torno a la Iglesia de San Rafael, uno de ellos pilló a este joven zapatero, y el propio “Chocolatero”, (sacristán del convento de Santa María de Gracia,) al verle caído en el suelo, cundió la mala noticia de que a “Antonio el Cojo”, le había caído una bomba en lo alto y lo había matado. Esto se propagó por todo el barrio, dada la popularidad del zapatero. Afortunadamente todo quedó en un poco de “metralla”, que según él se le alojó en la pierna mala. Testigo de todos estos episodios, fue Juan de Dios Muñiz, pescadero de toda la vida y que siendo vecino de la Calle el Cristo, jugaba en compañía de Pepín Sánchez, en los “marmolillos” de piedra que antaño había en la puerta de la Iglesia de San Rafael.

MUY ENAMORADO

El “Tórtola”, a pesar de la bomba, era un hombre muy enamorado y aunque tenía a la mujer muy cerca, siempre que le visitaba una clienta, le gustaba mirarla y admirarla, lógicamente con respeto, pero cuando se marchaba la clienta, siempre emitía una opinión de admiración de todas. Tenía una hija que se casó con José Izquierdo, gran aficionado al boxeo, en donde combatió con el apodo de “Pecho Paja” y deleitó a mucha gente en las veladas de combates que se celebraban en el cine Iris de Verano, (Calle Abejar), con Jack Terri, León Morrugares, y otros contendientes. Luego más tarde en el Córdoba Cinema, de verano, recuerdo que mantuvo un sonado combate con un panadero del Horno de San Pedro, (Repartidor), y otro con el famoso Díaz Maldonado, “El Mangui”, de las Costanillas, en los que la gente vibró de emoción. En cuanto al enamoramiento, Antonio "El Cojo", y al "Coco", siempre les gustó tener chavalas jóvenes a su alrededor.

LA “MAROMA” DE CERVANTES

Como remate simpático de este zapatero, tenemos que decir que debido a su excesivo peso, y como la postura de tantas horas sentado a la mesa, le dificultara el levantarse, ya había hablado con el ingenioso “El bizco Cervantes” para que le pusiera una especie de maroma, cogida con una argolla al techo, de esta forma podía agarrarse a ella para levantarse. La maroma fue idea de Jaime Cervantes, que como todos los hermanos de este apellido, tenían un gran ingenio como el padre. Al final la maroma no se pudo colocar, pues al final de los setenta vendieron la casa para obrarla y el zapatero se tuvo que marchar. La casa estuvo unos cuantos años sin obrar pero finalmente JUANITO, (Juan Antonio Ruiz Pérez), el que tenía aquel almacén de comestibles “DE APUNTAR EN LIBRETA”, en la misma esquina con el CINE IRIS. Por cierto en aquella sala de cine se proyectó la película HELGA, que hizo furor.

EL TOCINO FRESCO

Un día en Casa de Matías, (Tienda de Comestibles), de la Calle Roelas, y al salir el tema de las “Dichosas Almorranas”, refirió Carmela, que su vecino el zapatero “El Tórtola”, se había curado las famosas hemorroides, untándose con un pedazo de TOCINO FRESCO, dos veces al día durante varias semanas. Esto lo hizo “El Cojo”, siguiendo los consejos de su gran amigo Francisco Morrugares “El Coco”, que por viejo y sabio le merecía “más confianza” que otros amigos, incluso médicos.

MAYONESA MUSA

Por cierto que esta Carmela, fue empleada de Moreno S.A., y se llamaba realmente Carmen Ruiz Repullo, fue una trabajadora ejemplar de Moreno S.A. en donde estuvo más de 45 años. Ella fue la DESCUBRIDORA PRACTICA DE LA MAYONESA MUSA, porque si bien, en la idea, y en la formula final hubo personas como José Ávarez (padrino de boda de Pepe del Caballo Rojo), que al casarse con una cubana, trajo esa idea de Cuba para Córdoba, y el gran empresario que fue Don Baldomero Moreno Espino, la puso en experimentación en su fábrica de Córdoba, para ello contó siempre con la colaboración de su empleada de confianza, Carmela Ruiz Repullo, que fue la que de forma real, con la "práctica" del pobrar y el pobrar, hasta dar con el sabor y la texturas final. configuró la agradable y maravillosa Mayonesa Musa. Luego como hemos dicho los químicos y técnicos, elevaron estas experiencias a nivel de FORMULA, y así quedó registrada LA MAYONESA MUSA, que se vende por todo el mundo, y de alguna forma da prestigio a Córdoba.

CARMELA RUIZ REPULLO (+)

Nació en la Plaza de San Rafael, en donde vivió la mayor parte de su vida. Cordobesa de pura cepa. No debiera pasar esta mujer a la historia por ser simplemente familia del “Tinte” ella debe de pasar a la memoria de los cordobeses, como una mujer que trabajó durante 45 años en Almacenes María Auxiliadora, (Moreno S.A.), y también porque fue la DESCUBRIDORA REAL de la MAYONESA MUSA, siendo además, una gran compañera de trabajo, una gran vecina, y que supo llenar siempre su entorno de una gran solidaridad y una exquisita humanidad. Viviendo en la Calle el Cristo, ya sola y mayor, se marchó a Sevilla, al calor de sus sobrinos. Allí murió en el 2007. Lo único que testó fue que la enterraran en su amada Córdoba.

EL DOMINO Y ZAPATERO

Rafael Misa Rodríguez (+), fue posiblemente uno de los mejores jugadores de dominó que han existido en Córdoba, no hacía falta que lo dijera él, sino que todos los que le rodeaban estaban de acuerdo en este liderazgo, y eso es ya difícil en esta vida y más aún en este juego.

El solía decir que: “Cuando en el dominó se cogen fichas malas, aunque sepas jugarlas, inevitablemente tienes que perder. Lo que hay es que jugarlas de tal forma, de que pierdas las menos decenas posibles, y por supuesto, hay que evitar que UN CIERRE, te sorprenda, pues entonces te haces merecedor hasta de un MANDIL”

El Sr. Zapatero, en esta última partida que le ha tocado jugar, ha cogido evidentemente unas fichas muy malas (léase, economía, crisis financiera, hipotecas, crisis del ladrillo, etc.), pero el con estas fichas tan malas, ha pretendido ganar un partido que siempre lo tuvo perdido, no siendo sensato y consecuente con la realidad de la partida. El con sus fantasías de líder a lo OBAMA. se había imaginado que la partida de dominó la jugaba en un salón digno de cualquier CÚPULA DE BARCELÓ, de tal forma que cuando se produjo el CIERRE A BLANCAS, no solamente le costó un Mandil, sino que da la impresión que la citada cúpula también se le cayó encima. De una manera u otra su formación política lo ha retirado del próximo campeonato que se celebrará a partir del 20 N.
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4 comentarios:

ben dijo...

Muy buenos los comentarios de los
zapateros y del Zapatero.Historias
tiernas de personajes reales.
Mi acercamiento al mundo de los zapateros,lo fue en Baena,donde pasaba temporadas,allí pasaba muchas ratos con dos hermanos zapateros,que cada día hacían un par de botas para la gente del cam
po,que duraban toda la vida.Con eso
y algunos arreglos comían.Luego lle
gó un momento,que los nuevos tipos
de calzados,acequibles,les hicieron
emigrar en los 60 a Barcelona.
Saludos

Manuel Estévez dijo...

Amigo Ben


Te agradezco tus comentarios, y es bonito comprobar que las cosas de Córdoba, aún tienen eco.


Saludos

Lucas dijo...

Otro post de calidad para leer en esta tarde de domingo. Muy interesante, es un gremio aunque no se le puede llamar así pues a mediados del siglo XIX fueron suprimidos, poco estudiado al no ser de mucho interés.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Lucas

En los "portales" de los zapateros las noticias de la radio, no eran importantes, como ocurría en las pequeñas platerias.

A los zapateros les interesaba la información que llegaba detrás de las suelas de los zapatos de los que entraban a diario.

Habia un zapatero Francisco Nuñez Conde "El Sopo", que su portal era como un aula de "Teatro Leido".

Durante años le facilité un buen número de Novelas del Oeste, que leía regularmente el "Artillero".

Yo tuve la suerte de asistír a varias sesiones, y fue aquello
una experiencia inolvidable.

Como en la Real Academia, cada oyente tenía reservada su silla.


Gracias por tu comentario.